A más de 25 años del asesinato de Natalia Melmann, uno de los crímenes que conmocionó a la ciudad bonaerense de Miramar, la Justicia tomó una decisión que vuelve a poner el caso en el centro de la atención. Tres de los hombres condenados a prisión perpetua por el secuestro, abuso sexual y asesinato de la adolescente ya se encuentran en condiciones de solicitar la libertad condicional.
Se trata de Ricardo Suárez, Ricardo Anselmini y Oscar Alberto Echenique, quienes fueron condenados como coautores de los delitos de rapto, abuso sexual con acceso carnal agravado por la pluralidad de personas y homicidio criminis causa.
La resolución fue dictada este miércoles por la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal, que determinó que los tres hombres cumplieron el tiempo mínimo de prisión exigido por la legislación aplicable al momento del crimen, ocurrido en febrero de 2001.

Sin embargo, hay un punto fundamental en la decisión: ninguno de los tres obtuvo la libertad condicional. El fallo únicamente reconoce que están habilitados para solicitarla, mientras que su eventual concesión dependerá de una nueva evaluación judicial.
Por qué los condenados por el crimen de Natalia Melmann pueden pedir la libertad condicional
Uno de los aspectos centrales de la resolución tiene que ver con el tiempo de cumplimiento de las condenas. Los magistrados determinaron que, por la fecha en la que ocurrió el asesinato, el plazo mínimo aplicable es de 20 años de prisión y no de 35.
Para llegar a esa conclusión, la Cámara aplicó el principio de irretroactividad de la ley penal, que impide utilizar retroactivamente disposiciones más gravosas para los condenados.
De acuerdo con los cómputos judiciales, los tres hombres superaron ese período hace casi cinco años. Ricardo Suárez quedó habilitado para solicitar el beneficio el 7 de junio de 2021; Ricardo Anselmini, el 29 de noviembre de ese mismo año; y Oscar Alberto Echenique, el 7 de diciembre de 2021.
La defensa de los condenados también había reclamado que se estableciera una fecha concreta para el agotamiento de las penas. Su argumento fue que mantener una condena perpetua sin un límite temporal determinado podía convertirla en una privación de la libertad potencialmente indefinida.
No obstante, los jueces Leandro Favaro y Gastón de Marco rechazaron ese planteo. Según explicaron, los cómputos de pena ya permiten identificar tanto el momento en el que los condenados pueden solicitar la libertad condicional como las condiciones para determinar su agotamiento.
Qué puede pasar ahora con los tres condenados
La decisión judicial no implica una excarcelación inmediata. Para que cualquiera de los tres hombres pueda salir de prisión, la Justicia deberá evaluar si cumple los restantes requisitos legales para acceder a la libertad condicional.

Incluso después de haber alcanzado el plazo mínimo de encarcelamiento, el beneficio podría ser rechazado si no se reúnen las condiciones exigidas.
La Cámara también aclaró otro aspecto importante: el período de cinco años previsto por la legislación comenzará a contarse únicamente si la libertad condicional es efectivamente concedida.
Durante ese tiempo, los condenados deberán respetar las reglas de conducta generales y particulares que establezca la Justicia. Una vez transcurrido ese plazo bajo las condiciones legales correspondientes, podrá considerarse agotada la pena de reclusión perpetua.






















































