El Tribunal de Milán dictó la sentencia que declara disuelto el matrimonio entre Mauro Icardi y Wanda Nara, y las redes de la expareja no tardaron en incendiarse. Horas después del fallo, el delantero escribió una serie de mensajes en X, apuntó contra su ex, contra la abogada de ella y contra los programas de chimentos que reprodujeron la noticia.
Horas antes, Icardi había celebrado la resolución que declaró el fin de una unión que se extendió por doce años. "Hay motivos para brindar", cerró el exdelantero del Galatasaray en un comunicado hecho con inteligencia artificial, en el que explicó los fundamentos de la Justicia italiana para dar por terminado el matrimonio. Según dijo, se trata de un fallo que esperaba "desde que inicié el proceso en noviembre de 2024".

La reacción de Icardi tras el festejo de Wanda
El detonante fue un posteo de Canal 9 con la frase que Wanda envió por WhatsApp a Nadia Vecchio, cronista de Los Profesionales de Siempre (El Nueve): "Yo sólo quería divorciarme de este psiquiátrico. No ves que está enfermo. Estoy feliz de haberme divorciado después de tanto tiempo". Icardi retrucó en el mismo hilo de tuits con una chicana basada en un estudio psicológico.
Escribió que no sabía qué esperar de alguien que lo trata de psiquiátrico cuando, "en el test MMPI, el valor de la Escala L, la de mentira, dio 86". Agregó que casi sobrepasa el máximo, que según él es 100, y cerró con un emoji de risa. En otro tramo habló de "chimuertos" a los que mandan a hablar de él y dijo sentir "vergüenza ajena" por quienes "se cuelgan de su nombre".

El MMPI es un inventario psicológico que se usa en evaluaciones clínicas y judiciales. Su Escala L mide la tendencia a presentarse de manera favorable y se considera una escala de validez.
La respuesta de Icardi a Ana Rosenfeld
En otro hilo, el jugador le respondió a la abogada de Wanda, Ana Rosenfeld, que había aclarado en sus redes tres puntos de la sentencia de divorcio: que no se hizo lugar a la culpabilidad pedida por él, que no se concedió la pensión alimentaria para Wanda y que la Justicia italiana no debe resolver sobre custodia, residencia ni alimentos de las hijas.
Icardi le contestó con ironía: "Dejá, Anita, no aclares que oscurece". Sostuvo que hace dos años cuentan mentiras en los medios y que "justo hoy dicen la verdad". Afirmó que había esperado la sentencia y recordó que Rosenfeld y su defendida habían repetido que él no se quería separar y que, si quisiera, haría el divorcio en la Argentina. Según él, lo que pidió en Italia fue divorciarse y no pagar un solo euro como exmarido, y "salió lo que pedimos".

Sobre sus hijas, escribió que el tema se tramita en Turquía, donde sigue vigente el proceso de restitución internacional. Aseguró que ni con las denuncias que hicieron para alejarlo consiguieron romper el vínculo con Isabella y Francesca. Y que va a seguir "peleando por ellas, porque las amo y porque ellas me aman". Además, agregó que tampoco lo lograron "ni con todas las denuncias que hicieron para alejarme (...) vos y tu 'amiguito' –en referencia a Nicolás Payarola–, que hoy está entre rejas".
También dijo que seguía en silencio en los medios y que les deja los programas de chimentos a Rosenfeld y a su "asistida". En el cierre, prometió que van a seguir cayendo "buenas noticias y nuevos juicios" y sumó una postdata para Rosenfeld –con detalles que ella luego dijo desconocer por completo en LAM (América)–: "No vayas más al automotor a pedir por mi camioneta, no está a mi nombre. Dejaste una deuda de 4000 pesos pidiendo informes y pateando muebles".

Una sentencia, dos lecturas
El fallo dejó abierta la pelea por las hijas y dos interpretaciones enfrentadas. Mientras Rosenfeld precisó que la Justicia italiana no debe decidir sobre la custodia, la residencia ni los alimentos de las hijas e hizo hincapié en que su clienta no ganó, pero tampoco perdió, Elba Marcovecchio, abogada de Icardi, también ocupó parte del aire de LAM anoche y, en diálogo con Ángel de Brito, expuso su lectura.
Sostuvo que Wanda perdió los dos reclamos económicos centrales que había presentado en Italia: una cuota de alimentos para ella, que según la letrada ascendía a 250.000 euros mensuales, y una compensación económica posdivorcio. Y planteó que cuando un tribunal rechaza un pedido, la parte que lo hizo perdió, y no que simplemente no ganó. "Leamos bien y seamos sinceras con la lectura de la sentencia, la Señora Nara en esta sentencia la perdió", señaló Marcovecchio.
Sobre la compensación, Marchovecchio explicó que esa figura se activa cuando hay un desequilibrio patrimonial producto del matrimonio. Según su lectura, la sentencia estableció que "el patrimonio de Wanda se originó en el vínculo con Icardi", lo que impidió hacer lugar al reclamo. Y resaltó: "Qué compensación le va a pedir al mismo hombre que la hizo millonaria".
La letrada de Icardi también diferenció tres reclamos: la cuota para las hijas tramita en la Argentina, los pedidos entre cónyuges se resolvieron en Italia y la distribución de los bienes inmuebles se discute en otro expediente, porque Icardi impugnó el reparto de 2021 por considerarlo desproporcionado.
El cruce con Nora Colosimo
En el mismo móvil, la abogada tuvo un tenso intercambio con Nora Colosimo, madre de Wanda y panelista del ciclo. Colosimo cuestionó su estrategia en torno a la guarda de las niñas y la situación laboral y de residencia de Icardi en Turquía, y le dijo que "lucha por sacarle las niñas a una madre".
Marcovecchio contestó que no iba a discutir con una mamá que tiene que cubrir y amparar a su hija, y afirmó que el código civil turco protege más a la mujer que el argentino. Aclaró, además, que Wanda solo presentó una planilla en la Argentina y nunca la demanda, y que Icardi sí llevó adelante el proceso completo en Italia, algo que para ella demuestra que siempre quiso divorciarse.
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