El eco de los guantes retumbó en la ANB Arena de Riad, Arabia Saudita, cuando Saúl 'Canelo' Álvarez volvió a levantar el cinturón verde y oro del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Trece meses después de perder sus títulos ante Terence Crawford, el mexicano recuperó el campeonato supermediano tras vencer por decisión unánime al francés Christian Mbilli, quien llegaba invicto y dispuesto a defender su corona.
La noche del 31 de octubre marcó el regreso de Canelo a la senda del triunfo y el cierre de una larga espera para sus seguidores. No solo era su primera pelea del año, tras haberse ausentado de su tradicional combate de mayo por una cirugía en el cuello, sino también su primer triunfo en un año y medio. El escenario, lejos del glamour de Las Vegas, fue la capital saudí, en una velada bautizada como "México contra el Mundo" que reunió a campeones mexicanos y rivales internacionales.
Una batalla de estrategia y defensa
Desde el primer campanazo, Mbilli salió decidido a imponer condiciones, lanzando combinaciones rápidas y voluminosas. Sin embargo, la experiencia y el temple de Álvarez se hicieron notar: el mexicano se mostró cómodo, apostando por la defensa y seleccionando cuidadosamente sus golpes de poder. Aunque ambos boxeadores buscaron la ofensiva, ninguno logró conectar un golpe definitivo que pusiera en peligro al rival.
Las tarjetas de los jueces reflejaron la superioridad táctica de Canelo: 115-112, 116-111 y 117-110. Si bien la pelea no fue un despliegue de nocauts ni de grandes estruendos, la resistencia y la inteligencia del púgil tapatío le permitieron controlar el ritmo, aprovechar el descenso físico de Mbilli en los asaltos finales y llevarse el triunfo con autoridad.
El regreso del campeón
La victoria tiene un significado especial para Álvarez. No solo recuperó el título mundial supermediano del CMB, sino que también rompió una sequía de victorias que se remontaba al 3 de mayo de 2025, cuando derrotó al cubano William Scull en el mismo recinto de Arabia Saudita. Desde entonces, una derrota ante Crawford y la recuperación de una lesión lo mantuvieron alejado de la cima.
El combate ante Mbilli también extendió una estadística llamativa en la carrera del mexicano: ya son cinco años sin conseguir un nocaut, una racha que comenzó después de su triunfo ante Caleb Plant en 2021. Sin embargo, para Canelo, lo esencial era volver a ganar y demostrar que, a pesar de los desafíos y el paso del tiempo, sigue siendo una figura central del boxeo mundial.
Un nuevo capítulo en la historia de Canelo
La noche en Riad dejó claro que el boxeo, más allá de la espectacularidad, es también disciplina, estrategia y capacidad de adaptación. Álvarez, con 64 victorias, 3 derrotas y 2 empates, suma ahora un nuevo capítulo a su trayectoria, decidido a recuperar los cinturones que alguna vez fueron suyos y a escribir más páginas en la historia del boxeo mexicano.
En una velada donde la defensa fue protagonista y el corazón de campeón volvió a latir fuerte, Canelo Álvarez demostró que, incluso cuando los nocauts no llegan, la perseverancia y el talento pueden devolverlo al lugar que considera suyo: la cima del mundo.



















































