Así impacta la inflación de 3.62% en México: la electricidad y el tomate verde disparan el costo de vida – Revista GENTE
 

Así impacta la inflación de 3.62% en México: la electricidad y el tomate verde disparan el costo de vida

El aumento de precios en la primera quincena de octubre superó las previsiones y golpeó especialmente a los hogares, con incrementos notables en productos esenciales y servicios clave.
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Una visita al mercado en la primera quincena de octubre dejó una sensación común entre los mexicanos: el dinero rinde menos. La inflación anual alcanzó el 3.62% en ese periodo, superando las expectativas de analistas y marcando un repunte que se sintió especialmente en la canasta básica y los servicios cotidianos. Dos protagonistas sobresalieron en este escenario: la electricidad y el tomate verde, cuyos precios se dispararon y reflejaron el pulso de una economía que sigue ajustándose tras años de volatilidad.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.41% respecto a la quincena anterior. Este incremento, aunque moderado en términos históricos, representa una presión adicional sobre los bolsillos de las familias mexicanas, quienes ya venían lidiando con aumentos acumulados en diversos rubros.

El fin de los subsidios y el efecto en la electricidad

Uno de los factores que más pesó en el alza inflacionaria fue el incremento de la electricidad, con un salto del 18.51% en la quincena. Este encarecimiento estuvo directamente relacionado con la conclusión de los subsidios a las tarifas eléctricas de verano en 18 ciudades del país, entre ellas Monterrey, Mérida, Veracruz, Cancún y Villahermosa. Para muchas familias, el recibo de luz llegó con una sorpresa poco grata, justo cuando las altas temperaturas empezaban a ceder y el gasto en energía parecía que iba a disminuir.

El tomate verde y la presión sobre la mesa mexicana

En los mercados y supermercados, el tomate verde fue el alimento que más subió de precio: un 22.07% en apenas dos semanas. Este ingrediente, fundamental en la gastronomía nacional y protagonista de salsas y guisos cotidianos, se convirtió en símbolo del impacto directo de la inflación en la dieta diaria. Junto a él, productos como la calabacita (16.27%) y el transporte aéreo (14.77%) también registraron incrementos significativos, presionando el gasto de los hogares.

Sin embargo, no todos los alimentos siguieron la misma tendencia. El limón, el aguacate, la naranja y el plátano experimentaron bajas en sus precios, lo que alivió en parte el alza general, aunque no logró compensar el efecto de los aumentos más pronunciados.

¿Qué otros rubros subieron y cómo afecta al día a día?

El índice de precios subyacente, que excluye bienes y servicios con alta volatilidad, subió 0.25% en la quincena, con las mercancías y servicios avanzando 0.17% y 0.31%, respectivamente. Por su parte, el índice de precios no subyacente, que incluye productos agropecuarios y energéticos, ascendió 0.98%. Las tarifas autorizadas por el gobierno crecieron un 7.38% interanual, reflejando un encarecimiento sostenido en servicios esenciales.

Entre las categorías de consumo con mayores incrementos anuales destacan las bebidas alcohólicas, tabaco y estupefacientes (7.30%), seguros y servicios financieros (7.06%), restaurantes y servicios de alojamiento (6.16%), servicios educativos (5.85%) y salud (4.45%). El índice de precios de la canasta de consumo mínimo, que agrupa 170 bienes y servicios básicos, se elevó un 0.40% en la quincena y un 3.44% interanual.

El desafío de la estabilidad y la mirada al futuro

El repunte inflacionario llega en un contexto donde el Banco de México mantiene su tasa de interés de referencia sin cambios desde junio, evaluando si la desaceleración reciente de la inflación es suficiente para modificar su política monetaria. Analistas señalan que factores internacionales, como la incertidumbre comercial y la escalada de conflictos en Medio Oriente, han influido en el comportamiento de los precios.

A pesar de estos desafíos, la inflación en México se mantiene por debajo del promedio de la OCDE y lejos de los picos registrados en 2022, cuando cerró en 7.82%. Sin embargo, el balance de riesgos sigue inclinado al alza y el objetivo de converger al 3% aún parece lejano. Para las familias mexicanas, cada punto porcentual se traduce en decisiones cotidianas: qué poner en la mesa, cómo ajustar el presupuesto y cómo enfrentar un costo de vida que, aunque avanza más lento que en años anteriores, no deja de crecer.


 
 

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