En una jornada marcada por aplausos, protestas y negociaciones de último minuto, Morena completó el mapa de sus 17 coordinadores estatales que, salvo sorpresas, serán quienes encabecen las candidaturas a las gubernaturas en juego en 2027. La definición, que implicó la exclusión de figuras con peso propio como Andrea Chávez, Geraldine y Tatiana Clouthier, revela tanto la complejidad interna del partido como la influencia de sus aliados y la presión por garantizar paridad y competitividad.
El cierre de este proceso, que involucró designaciones simultáneas en entidades clave como San Luis Potosí, Tlaxcala, Nuevo León, Nayarit, Sonora, Baja California Sur y Chihuahua, deja ver un tablero político donde la unidad es más un desafío que una realidad. El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) emerge como uno de los grandes beneficiados, al obtener dos coordinaciones estatales, mientras que el Partido del Trabajo (PT) quedó sin representación en este reparto.
Las designaciones que cambiaron el juego
Entre los nombramientos más comentados destaca el de Clara Luz Flores en Nuevo León, quien vuelve a la escena tras su candidatura en 2021. Su designación dejó fuera a Tatiana Clouthier, figura cercana a la presidenta Claudia Sheinbaum, y al senador Waldo Fernández. Flores aseguró haber ganado la encuesta interna por amplio margen, aunque Clouthier, si bien aceptó el resultado, evitó respaldarla directamente y reiteró su apoyo al proyecto presidencial.
En Chihuahua, la competencia fue igualmente reñida. Cruz Pérez Cuéllar, alcalde con licencia de Ciudad Juárez, fue elegido coordinador estatal, desplazando a la senadora Andrea Chávez, quien había sido considerada una de las favoritas. La exclusión de Chávez, junto con la de Geraldine y Tatiana, marca un giro en la estrategia de Morena, que buscó equilibrar intereses internos y alianzas externas.
El PVEM gana terreno, el PT queda fuera
Uno de los movimientos más significativos fue la asignación de dos coordinaciones estatales al PVEM: Jasmine Bugarín en Nayarit y Manuel Cota Cárdenas en Baja California Sur. En Nayarit, la decisión se tomó pese a que el morenista Héctor Santana encabezó las encuestas, pero la paridad de género y los acuerdos de coalición inclinaron la balanza hacia Bugarín, senadora del Verde. Santana, en un gesto de disciplina partidista, respaldó públicamente la decisión.
En contraste, el PT no obtuvo ninguna coordinación, lo que generó malestar entre sus filas y profundizó las diferencias con Morena. La ausencia de representantes del PT en los nombramientos y las quejas por supuestos incumplimientos en las mesas técnicas de negociación reflejan la tensión dentro del bloque oficialista.
Protestas, reclamos y el reto de la unidad
El proceso de selección no estuvo exento de controversias. En Sonora, la designación de Lorenia Valles como coordinadora provocó lágrimas y reclamos: la senadora Guadalupe Chavira gritó "¡Va a perder!" en medio de los aplausos, mientras que la exsecretaria Célida López se retiraba visiblemente afectada. En Baja California Sur, la reunión previa al nombramiento de Manuel Cota fue interrumpida por simpatizantes de la alcaldesa Milena Quiroga, inconformes con el resultado.
En Tlaxcala, la elección de Ana Lilia Rivera estuvo acompañada de gritos y la intervención de la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, Citlalli Hernández, quien pidió orden. Estas escenas se repitieron en distintos estados, evidenciando el reto de mantener la cohesión interna ante la competencia de liderazgos y la presión de los aliados.
Transparencia y cuestionamientos
La dirigencia nacional de Morena, encabezada por Ariadna Montiel, prometió hacer públicas las encuestas que sirvieron de base para las designaciones, en respuesta a las críticas por la falta de transparencia. A diferencia de procesos anteriores, los resultados completos aún no se han difundido, lo que ha alimentado la inconformidad entre militantes y simpatizantes.
Expertos señalan que el principal desafío para Morena será transformar estas designaciones en estructuras territoriales sólidas y procesar las inconformidades antes de la etapa formal de selección de candidaturas. Además, el partido enfrenta denuncias ante el Instituto Nacional Electoral por presuntos actos anticipados de precampaña y campaña relacionados con la figura de los coordinadores estatales.
Un nuevo capítulo rumbo a 2027
Con el tablero definido, Morena y sus aliados se preparan para una contienda en la que la unidad, la transparencia y la capacidad de integrar a los excluidos serán claves para mantener la fuerza del movimiento. Las ausencias de figuras como Andrea Chávez, Geraldine y Tatiana Clouthier, así como el avance del PVEM y el desencanto del PT, anticipan una etapa de ajustes internos y negociaciones que marcarán el rumbo hacia las elecciones de 2027.


















































