La mañana del jueves en Torreón, Coahuila, la rutina escolar de la Secundaria Número 13 se rompió de manera abrupta y violenta. Dos jóvenes encapuchados, conocidos preliminarmente como “Los cuates” y exalumnos del plantel, irrumpieron en el edificio armados con machetes y bombas molotov. El saldo: una subdirectora fallecida y tres personas heridas, entre ellas dos menores y el subdirector del colegio.
El ataque, que ocurrió entre las 8:30 y 9 de la mañana en el ejido La Unión, dejó una huella de dolor y desconcierto en la comunidad educativa y en todo Torreón. Según las autoridades, los agresores, hermanos de 18 años, ingresaron al plantel con la intención de atentar contra personal administrativo y estudiantes, desencadenando escenas de pánico y movilización inmediata de cuerpos de emergencia y seguridad.
Un ataque que nadie esperaba
Testimonios de personal de la escuela y vecinos del sector coinciden en la sorpresa y el temor que provocó la irrupción de los jóvenes armados. De acuerdo con Alberto Rodríguez, prefecto de la secundaria, los atacantes entraron encapuchados y portando machetes y artefactos incendiarios. Los hechos se desarrollaron en dos escenarios: primero en el baño de la escuela y luego en un salón de clases, donde se produjo la agresión mortal contra la subdirectora de 56 años.
La rápida reacción de los vecinos fue clave: al percatarse de los hechos, lograron detener a los agresores antes de la llegada de las autoridades. Posteriormente, la policía estatal confirmó la detención de los dos jóvenes, quienes quedaron a disposición del Ministerio Público para el inicio de las investigaciones.
La comunidad, entre el dolor y la solidaridad
La noticia del ataque conmocionó a padres, alumnos y docentes, que se congregaron en las inmediaciones del colegio en busca de información y acompañamiento. El Gabinete de Seguridad de Coahuila lamentó el fallecimiento de la subdirectora y expresó sus condolencias a los familiares y a toda la comunidad escolar, mientras que las víctimas heridas reciben atención médica, una de ellas en estado grave.
El fiscal estatal, Federico Fernández Montañez, informó que una de las líneas preliminares de investigación apunta a un conflicto relacionado con sentimientos personales hacia integrantes del plantel, aunque aclaró que aún se recaban datos para esclarecer el móvil del ataque. También precisó que, aunque inicialmente se reportaron detonaciones de arma de fuego, hasta el momento solo se ha confirmado el uso de armas blancas y artefactos incendiarios tipo petardo, descartando el uso de explosivos convencionales.
Un llamado a la reflexión y a la prevención
El caso de la Secundaria 13 de Torreón pone en el centro del debate la seguridad en las escuelas y la importancia de la prevención de la violencia en los entornos educativos. Las autoridades federales, estatales y municipales han reforzado la coordinación para dar seguimiento al caso y acompañar a la comunidad afectada.
Mientras las investigaciones continúan y se espera el esclarecimiento total de los hechos, el dolor y la indignación persisten en Torreón. La tragedia deja una lección urgente sobre la necesidad de fortalecer los lazos comunitarios y los mecanismos de protección en los espacios donde niños y adolescentes deberían sentirse seguros.




















































