Sábado 1º de diciembre de 2001, 21 horas. Las bailarinas de Sábado Bus están por cantar y bailar su último
Saracatunga-Saracatunga. El de la despedida. Y la emoción se hace sentir. "No es una novedad para nadie que me cuesta comunicarme con la gente. Sin embargo, durante los tres años en que Bus estuvo en el aire desfilaron por el programa 1.084 invitados. 1.084 personalidades que me ayudaron a llevar el proyecto adelante. Y esto para mí es una de las tantas buenas cosas que tuvo el ciclo". Así, de manera directa, Nico le responde al periodista Gerardo Rosín, cuando lo hace destinatario de su tan temida pregunta animal.
-¿Qué lo llevó a decidir que éste será el último año?
-Me gusta que las cosas tenga un fin. Nunca hice un ciclo por más de tres años. Y me pareció que terminarlo ahora era algo que estaba bien.
Nico habla y sonríe. Besa a sus hijas (Juanita y Renata; Valeria, la mayor, estaba fuera de cámara). Se abraza con su mujer, Florencia Raggi. Se lo ve feliz. Y emocionado. Hace casi tres años -y desoyendo el consejo de muchos- Repetto irrumpió en la temporada televisiva del 99 con una idea muy a su estilo. Casi desafiante, tratando de aprovechar un horario que hasta ese momento se consideraba "muerto" para la tevé, se instaló en Telefé con su Sábado Bus. Un programa que pretendía reunir semana tras semana a nueve invitados, los que -con una buenísima comida de por medio- irían desgranando parte de sus vidas de la mano del conductor. En un principio eran pocos los que apostaban a que el público se pudiera enganchar y quedarse en casa los sábados a la noche, para darle el sí a una producción que proponía mezclar el gran show, una importante cuota periodística y el ingenioso y sencillo juego de embocar un corchito en tres copas para llevarse un auto de regalo. Pero las mediciones de audie
ncia dijeron lo contrario. Una vez más, Nico había acertado con el gusto de la gente. Y esta temporada, a pesar de la terrible competencia de Gran hermano, mantuvo un rating muy bueno (entre 14 y 16) y "estuve segundo muy tranquilo, no fue ninguna catástrofe", confirma ahora, distendido, a GENTE.
-¿Y después de Sábado Bus, qué viene?
-Tomarme unos días de vacaciones con la familia.
-Con el último Saracatunga sonando aún en sus oídos, ¿le gustó el programa que hizo estos tres años?
-Mucho. No nos achanchamos: variamos las secciones durante los tres años, buscamos nuevos musicales. Con esto quiero decir que metimos el desafío año tras año. Pudimos armar una producción con gente muy especial, donde muchos de ellos estaban debutando en este tipo de trabajo. Entonces la mirada que me da es la de un producto hecho evidentemente con esfuerzo, con ganas y con bastante seriedad.
Por el programa pasaron 1.084 personalidades que me ayudaron a llevar el proyecto adelante".">
Aferrado a su pequeña hija Renata, Nico no ocultó la emoción que le provocó el último programa de Sábado Bus. "Por el programa pasaron 1.084 personalidades que me ayudaron a llevar el proyecto adelante".

The end: Nico abraza a sus hijas -Valeria, Renata y Juanita- en el final de Sábado Bus. Junto a él, Florencia Raggi, la producción, los invitados y las diosas del Saracatunga.