Chiche Gelblung, un transgresor de la TV: de la "autopsia a un extraterrestre" y el detector de mentiras, a sus momentos icónicos que son parte de la cultura pop – GENTE Online
 

Chiche Gelblung, un transgresor de la TV: de la "autopsia a un extraterrestre" y el detector de mentiras, a sus momentos icónicos que son parte de la cultura pop

Repasamos los hitos de una carrera de seis décadas que convirtió la entrevista en espectáculo: el marciano hecho con vísceras de pollo que llegó a más de 200 universidades, la "alarma Chiche" que hizo transpirar a vedettes y acusados, y los cruces que quedaron en la memoria colectiva.
Actualidad

Samuel “Chiche” Gelblung murió este miércoles 9 de septiembre en el Sanatorio Mater Dei, adonde había ingresado el martes por un cuadro respiratorio que se sumó a una seguidilla de complicaciones cardiovasculares que lo tuvieron en terapia intensiva en más de una oportunidad durante este año. Tenía 82 años y una trayectoria que atravesó, sin pausa, la gráfica, la radio, la televisión y el periodismo digital.

En 2010, Chiche visitó la histórica redacción de GENTE, ubicada en la calle Azopardo, para una alocada producción con Karina Jelinek, quien lo entrevistó en su vieja oficina.

Nacido el 7 de febrero de 1944 en Buenos Aires y criado en Villa Devoto, en una familia judía de clase media, Gelblung entró a trabajar a Revista Gente en 1966. Cuatro años después ya cubría guerras: Vietnam, la guerra civil de Nigeria (Biafra), la Guerra de los Seis Días y la Guerra de Yom Kipur fueron algunos de los escenarios donde construyó fama de corresponsal sin techo, un rol al que volvería medio siglo después, ya en 2022, para cubrir la invasión rusa a Ucrania. "Roma, París, Vietnam, Biafra, Yom Kipur, la Guerra de los Seis Días… siempre elegí los escenarios complejos", supo decir.

Su carrera dentro de Editorial Atlántida fue meteórica: llegó a jefe de redacción y, entre 1976 y 1978, a director de GENTE, en uno de los períodos más oscuros de la historia argentina reciente. En los 80 estuvo al frente de La Semana, escribió como columnista en Ámbito Financiero y dirigió un diario en Córdoba, antes de radicarse unos años en España y regresar para montar una editorial de fascículos coleccionables para diarios del interior del país.

Controvertido y transgresor, también obsesivo. Así posaba en una producción para GENTE bastante después de su gestión como director.

Chiche: "Nunca dejes que la realidad te arruine una buena nota"

Pero fue su carrera en TV donde desplegó su faceta más transgresora, el medio en que instaló controversias, inventó un modo de contar noticias y hasta se anticipó a las fake news. Si hay una imagen que sintetiza el estilo Gelblung es la de 1995 al recrear en vivo la autopsia a un extraterrestre. El fenómeno había arrancado con un video del productor británico Ray Santilli que mostraba, supuestamente, la disección de un ser alienígena recuperado tras el incidente de Roswell (1947).

En Argentina, el material lo emitieron primero Fernando Bravo y Teté Coustarot en Cambalache (Telefe), ciclo en el que pagaron 40 mil dólares por los derechos de televisación. "Primero me dio mucha envidia pero, cuando la vimos, dije 'Esto es trucho'", le contaría Chiche años después a Flor de la V.

Gelblung en un momento imborrable de la cultura pop: la "autopsia" a un alien que presentó en Memoria en 1995.

Con un presupuesto de apenas 4 mil dólares –diez veces menos que sus colegas–, mandó fabricar su propio "marciano", lo vistió y lo puso en un quirófano televisivo armado con médicos reales, efectos de látex y vísceras de pollo simulando órganos. El icónico programa de Memoria, emitido por Canal 9 con una duración de poco más de 15 minutos, se presentó primero como un hecho "científico e histórico" y recién después el propio Chiche irrumpía en cámara para revelar la trampa.

"Mandamos a fabricar el marciano, le pusimos la ropa y quedó exactamente igual al de EEUU", explicó. La demostración tuvo una repercusión que excedió el entretenimiento: según contó el propio periodista, más de 200 universidades de distintos países pidieron autorización para proyectarla como caso de estudio sobre chequeo de información, tres décadas antes de que el término "fake news" se instalara en el vocabulario cotidiano.

"La máquina de la verdad": el polígrafo que hizo transpirar famosos y acusados

El otro gran símbolo de su televisión fue el detector de mentiras, bautizado popularmente "alarma Chiche". Por esa máquina que presentó en 1996 por primera vez –con Mariano Recaman, por el caso Coppola– pasaron figuras tan disímiles como Guillermo Luque –acusado por el crimen de María Soledad Morales–, John Bobbitt y Guillermo Patricio Kelly, además de vedettes y modelos que aceptaban el desafío en vivo, conectados al aparato con cables y electrodos.

Uno de los episodios más recordados fue el de Alejandra Pradón, a quien Gelblung le preguntó sin anestesia: "¿Alguna vez fuiste infiel?". Años después, en diálogo con Fernando Dente, explicó cuál era, a su entender, el verdadero mecanismo del recurso: "El detector de mentiras es una máquina muy seria. La clave no está en las respuestas, la clave está en las preguntas, en cómo vos le preguntás. Al detector de mentiras vos le podés mentir, le podés decir la verdad, qué sé yo. Lo que vale únicamente es la pregunta". Más allá de los resultados, lo distintivo era la tensión que generaba el incisivo cuestionario de Chiche.

Showmatch 2009 y una parodia con Chiche presente.

El famoso segmento tuvo su gran parodia televisiva en 2009 cuando, en medio del furor de Showmatch, Marcelo Tinelli fue sometido al dispositivo y Chiche –imitado por Freddy Villarreal– se sumó a la humorada.

De Mia Farrow al fraude de Alex Orbito: Memoria como usina de escándalos

Fue justamente Memoria, su ciclo en Canal 9 desde mediados de los 90, el que terminó de patentar su estilo, siempre al borde de lo bizarro. Allí entrevistó a Mia Farrow, en pleno escándalo internacional por su relación con Woody Allen, y desnudó el fraude del curandero filipino Alex Orbito, un hombre que se presentaba como "cirujano psíquico" capaz de operar sin bisturí: Gelblung demostró en cámara que lo que el supuesto sanador extraía de los cuerpos eran, en realidad, menudencias de pollo.

Los segmentos más alocados de Chiche: la "operación psíquica" a Silvia Süller.

Además, acostó a Silvia Süller en una camilla para someterla a "una operación psíquica", mientras que a Natacha Jaitt la desafió a "tener un orgasmo en vivo con solo mirarlo a los ojos.

Su capacidad para incomodar no discriminaba géneros ni jerarquías. Con Mariana Nannis logró una de las entrevistas más citadas de su carrera: la entonces esposa de Claudio Paul Caniggia habló sin filtro sobre infidelidades, su estilo de vida ostentoso, sobre el mundo del fútbol y hasta trazó una polémica diferenciación entre "las prostitutas" y las mujeres que se involucraban con hombres casados. Además de hablar acerca de los beneficios de las champagne showers –"un baño brujo"–, los intercambios con la primera botinera famosa dejaron una famosa cita contra Yanina Latorre que se convirtió en meme.

Entre la autopsia a un extraterrestre y una máquina de la verdad que terminó inspirando protocolos de seguridad del Estado, Gelblung dejó una marca propia en la espectacularización de la noticia. Él mismo lo decía: "Nunca dejes que la realidad te arruine una buena nota".

Fotos: archivo GENTE y redes sociales.




 
 

Más Revista Gente

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig