Luego de la repercusión inicial del caso, el Municipio de Vicente López difundió un comunicado oficial en el que confirmó la detención de la anestesista Florencia Amaya, acusada de haber sustraído medicamentos del Hospital Municipal Dr. Bernardo A. Houssay.
“A partir de la denuncia impulsada por el Municipio de Vicente López, se produjo el allanamiento y la posterior detención de la anestesista Florencia Amaya”, señalaron oficialmente.

Según se detalló, el hecho investigado ocurrió el pasado 12 de febrero, cuando la profesional habría utilizado documentación apócrifa para retirar medicación.
Cómo fue la maniobra
De acuerdo al comunicado, “la profesional se presentó en la farmacia y entregó una receta falsa para retirar dos frascos de fentanilo y uno de midazolam”.
La situación fue detectada a partir de los controles internos del hospital. “El hecho fue descubierto por las autoridades del hospital al verificar que la paciente que figuraba en el formulario nunca había sido atendida ni internada en la institución”, indicaron.
Además, el Municipio precisó que el accionar quedó registrado: “El accionar de la médica fue detectado a través de los videos de las cámaras de seguridad aportados por el Municipio”.
La aclaración sobre su vínculo laboral
Otro de los puntos que buscó aclarar el comunicado que circuló en las últimas horas de este lunes fue la situación contractual de la anestesista.

“Cabe destacar que la anestesista no pertenece a la planta municipal; su servicio fue contratado de forma externa a través de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA)”, informaron. De esta manera, remarcaron que la designación de la profesional dependía de esa entidad.
Qué encontraron en el allanamiento a la anestesista
Durante el allanamiento realizado en la vivienda de Florencia Amaya, en la localidad de Castelar, los investigadores secuestraron distintos elementos que quedaron incorporados a la causa. Según se informó, se hallaron varias ampollas de fármacos, algunas de ellas rotas, entre las que se identificó al menos una de fentanilo.

Además, se encontraron otros medicamentos de uso sensible, como midazolam, succinilcolina —un bloqueante muscular— y ropivacaína, un anestésico local. También había psicofármacos como fluoxetina, biperideno y haloperidol.
Todo el material fue remitido para su análisis, mientras la Justicia busca determinar su origen, trazabilidad y si están vinculados con el presunto desvío de medicamentos denunciado por el Hospital Houssay.

