La despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina estuvo atravesada por homenajes, emoción y numerosas demostraciones de cariño hacia el capitán. Sin embargo, durante uno de los momentos preparados especialmente para el cierre de la noche en el Monumental se produjo una situación que generó silbidos y abucheos desde las tribunas.
El episodio ocurrió una vez finalizado el partido, cuando buena parte del público permanecía en sus lugares para presenciar el show de drones dedicado a Messi.
Con las luces apagadas y miles de celulares apuntando hacia el cielo, comenzó la presentación. Pero antes de que los drones formaran las imágenes vinculadas con el homenaje al 10, lo primero que apareció sobre el estadio fue el nombre de Sancor Seguros.
La reacción pudo escucharse inmediatamente. Silbidos y abucheos surgieron desde distintos sectores del Monumental mientras la marca de la aseguradora permanecía dibujada en grandes dimensiones en el cielo.
La publicidad que quedó envuelta en una ola de críticas y debate público
Si bien la empresa se encuentra vinculada comercialmente con la Selección Argentina, y la presencia de sponsors es habitual en los grandes eventos deportivos y forma parte de la estructura comercial que los rodea, lo que resultó evidente aquella noche, sin embargo, fue la reacción del público ante el momento elegido para mostrar la marca.

No hubo que esperar a las redes sociales para conocer la recepción de la acción. Los silbidos comenzaron mientras el nombre todavía podía verse sobre el estadio.
La secuencia duró apenas unos instantes. Después, el espectáculo continuó y los drones dieron paso a las imágenes dedicadas a Messi, devolviendo el foco al protagonista de la jornada.

El episodio planteó, a partir de la propia reacción de los hinchas, una cuestión habitual alrededor de los grandes acontecimientos deportivos: hasta dónde puede llegar la presencia de las marcas cuando el componente emocional del evento ocupa el centro de la escena.
En este caso, el contraste fue particularmente visible. Por un lado, miles de personas aguardaban un homenaje preparado para despedir a uno de los futbolistas más importantes de la historia de la Selección. Por el otro, una marca comercial ocupó el cielo del Monumental inmediatamente antes de ese momento.

La respuesta de las tribunas dejó expuesto que, al menos para una parte del público presente, aquella ubicación de la publicidad resultó inoportuna.
Finalmente, el show siguió su curso y Messi volvió a convertirse en el centro de todas las miradas. Sin embargo, los abucheos quedaron registrados en los teléfonos de los espectadores y la secuencia rápidamente trascendió las tribunas del Monumental. En las redes, el episodio también desató una catarata de memes y comentarios que se hicieron eco del bochornoso momento y multiplicaron la repercusión de una aparición publicitaria que terminó generando una reacción muy distinta a la esperada.























































