Las jeringas encontradas en la casa de Hernán Boveri durante uno de los allanamientos se convirtieron en uno de los puntos más sensibles de la investigación. Ahora, el propio anestesiólogo dio su versión y buscó despegar ese hallazgo del eje de la causa.
Según reveló el periodista Rodrigo Alegre en TN, Boveri sostuvo que esos elementos no tenían relación con el presunto desvío de medicamentos.
“Planteó que en el allanamiento de su casa encontraron jeringas y que esas en verdad tienen que ver con un tratamiento oncológico de su perro que lamentablemente falleció”, detalló el periodista. En ese sentido, el médico remarcó que se trataba de insumos adquiridos de manera legal. “Dijo que las jeringas las había comprado en una farmacia”, agregó Alegre.
Un punto clave dentro de su defensa
El hallazgo de jeringas había quedado incorporado al expediente junto con otros elementos secuestrados durante el procedimiento, en el que se buscaban fármacos de uso hospitalario.

Frente a eso, la estrategia de Boveri apunta a dar una explicación alternativa y desvincular esos objetos de la investigación principal. Al mismo tiempo, el anestesiólogo cuestionó el origen de la causa. “Él dice que el Hospital Italiano no puede determinar un faltante de propofol, por lo cual debe anular la causa”, sostuvo Alegre.
Cómo busca sostener su versión
En su declaración, Boveri también pidió que se convoque a colegas para respaldar su trayectoria profesional y explicó que parte del material secuestrado en su domicilio estaría vinculado a su formación. “Pide que se cite al equipo de anestesistas con el cual él trabajaba, que vean los cursos y capacitaciones que hizo en el exterior”, indicó el periodista.
Quién es Hernán Boveri
Hernán Boveri es médico anestesiólogo y se desempeñaba en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde desarrolló gran parte de su carrera profesional. Con experiencia en la especialidad, también participó en actividades académicas y espacios de formación vinculados a la anestesiología, tanto a nivel local como internacional.

Su nombre tomó relevancia pública tras quedar imputado en la causa que investiga la presunta sustracción de medicamentos de uso hospitalario, como propofol y fentanilo. El expediente se inició a partir de una denuncia del propio hospital y busca determinar cómo estos fármacos habrían salido del circuito interno. Tanto él como Delfina Lanusse fueron imputados por administración fraudulenta.

