La desaparición de Hernán Maximiliano Barrera, un hombre de 32 años que debía presentarse a una nueva oportunidad laboral, terminó de la peor manera. Después de cinco días de búsqueda, su cuerpo fue encontrado en una zona rural de Huachana, Santiago del Estero, mientras la Justicia intenta reconstruir qué ocurrió desde el momento en que salió de su casa.
En medio de la investigación apareció un elemento que concentra ahora parte de la atención: una carta manuscrita que Barrera habría dejado antes de desaparecer. Su contenido incorporó nuevos interrogantes al caso y quedó bajo análisis de los investigadores.
Qué decía la carta que habría dejado Hernán Barrera
De acuerdo con la información incorporada a la causa, en el escrito Barrera manifestaba preocupación por movimientos extraños en sus cuentas bancarias y en sus dispositivos. Además, hacía referencia a mensajes que aseguraba no reconocer.
La carta también incluía menciones a supuestas amenazas vinculadas con el uso no autorizado de sus datos personales. Por el momento, se trata de cuestiones que forman parte de la investigación y no se informó si los investigadores pudieron corroborar esas situaciones.
El escrito cobra relevancia dentro de una causa en la que todavía se busca determinar con precisión qué ocurrió durante los últimos días del hombre y si existió o no participación de terceras personas.

La desaparición el día que debía comenzar un nuevo trabajo
La denuncia por la desaparición había sido realizada por Angélica Rojas, la madre de Barrera, después de que su hijo no regresara a su vivienda.
Según la reconstrucción inicial, el hombre tenía previsto trasladarse desde su casa en Campo Gallo hasta un establecimiento agrícola cercano para concretar una oportunidad laboral. Incluso había preparado sus pertenencias para el viaje. Sin embargo, salió de manera imprevista y dejó tanto el bolso preparado como su celular.
Ante la falta de noticias, la familia se comunicó con el hombre que había actuado como intermediario para conseguirle el trabajo, identificado por su apellido, Pereyra. Fue entonces cuando conocieron un dato que aumentó la preocupación: Barrera nunca había llegado al establecimiento donde debía comenzar a trabajar.
A partir de la denuncia se desplegó un amplio operativo en distintos sectores rurales. Participaron efectivos policiales, perros especializados en rastreo y drones con sensores térmicos, que recorrieron durante el día y la noche estancias, campos y canales. En los primeros rastrillajes, además, fueron encontradas una gorra y una soga.
Finalmente, el sábado alrededor de las 18, tras más de cinco días de búsqueda, los efectivos localizaron el cuerpo de Barrera colgado de un árbol, a unos 300 metros de una compuerta en un sector rural de Huachana.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía de turno. Entre las medidas dispuestas se encuentra establecer la causa de la muerte y determinar si hubo intervención de otras personas.






















































