Ante cerca de mil invitados, este 12 de octubre los Reyes Felipe VI y Letizia, acompañados por la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, encabezaron el besamanos en el Salón del Trono. Todo transcurría dentro de los carriles normales hasta que llegó el turno del embajador de la República Islámica de Irán en España, Reza Zabib.
Al cruzar la fila real, Zabib estrechó con firmeza la mano del Rey Felipe VI. Sin embargo, al dar el siguiente paso frente a la Reina Letizia -quien ya había extendido su mano derecha para recibirlo-, el diplomático se detuvo, juntó las manos a la altura del pecho e inclinó levemente la cabeza, evitando cualquier tipo de contacto físico. Acto seguido, repitió exactamente la misma maniobra frente a la Princesa Leonor y la Infanta Sofía.
La Reina reaccionó con un movimiento de cabeza casi imperceptible y continuó el ritmo del saludo sin perder la postura.
El video del momento
Aunque la escena se volvió viral rápidamente en redes sociales, no se trató de un desplante personal de último momento, sino de la aplicación de una norma religiosa e institucional de Irán que rige desde la Revolución Islámica de 1979: los hombres musulmanes practicantes tienen prohibido tocar físicamente a mujeres que no pertenezcan a su círculo familiar directo en ámbitos públicos.

Un diplomático de carrera en el centro de la escena
Detrás del hermetismo de las leyes ceremoniales persas se encuentra Reza Zabib, un diplomático de peso pesado dentro del régimen de Teherán. Con 56 años y un Doctorado en Derecho Internacional, Zabib acumula más de tres décadas de trayectoria en la Cancillería iraní.
Y antes de desembarcar en la embajada en Madrid en abril de 2023, ocupó cargos de altísima relevancia geoestratégica: fue Director General para América del Norte, Embajador en la República de Chipre, Director General de Asuntos Económicos y Asistente del Ministro de Relaciones Exteriores para Asia Oriental y Oceanía.
Su misión oficial actual en España es consolidar un vínculo bilateral. No obstante, su figura cobra protagonismo recurrente en los medios europeos por su férrea defensa del programa nuclear iraní, su postura intransigente frente a Israel y sus polémicas declaraciones sobre la política interna de su país. Sin ir más lejos, a principios de 2026 tildó en entrevistas periodísticas a las masivas protestas sociales en Teherán como "la mayor operación terrorista jamás realizada dentro de Irán", atribuyendo las víctimas a la injerencia extranjera.
Un patrón repetido en la Zarzuela
El episodio del 12 de octubre no fue un hecho aislado. Zabib ya había aplicado este mismo saludo reverencial ante la Reina Letizia durante la Fiesta Nacional de 2023 (donde debutó la Princesa Leonor) y en las recepciones anuales al cuerpo diplomático en 2024, 2025 y enero de 2026. Incluso su antecesor en la embajada, Hassan Ghashghavi, mantuvo idéntica conducta entre 2019 y 2023.

La única diferencia que convirtió a esta edición de 2026 en la más comentada de todas fue el alcance de la escena: por primera vez en la fila de recepción, la negativa al contacto físico afectó en simultáneo a las tres mujeres de la Familia Real española.




















































