Hubo una época en la que un utilitario no necesitaba gran cosa para convertirse en indispensable. Alcanzaban una mecánica sencilla, poco consumo, espacio suficiente para cargar mercadería y la capacidad de seguir funcionando día tras día. El Citroën 2 CV Fourgonnette nació exactamente de esa filosofía y terminó transformándose en una de las imágenes más reconocibles de la Francia de posguerra. Más de siete décadas después, Citroën decidió traerlo nuevamente al presente.

El 2 CV Fourgonnette Concept, presentado en el Salón de París 2026, recupera la silueta de aquel pequeño vehículo comercial y la reinterpreta desde una mirada completamente eléctrica. No es una réplica ni intenta esconder que pertenece a otra época. Conserva los rasgos esenciales del original, pero los combina con nuevas proporciones, iluminación moderna y una estética deliberadamente sencilla.
La inspiración más directa está en la 2 CV AZU de 1954, una de las variantes comerciales que ayudaron a convertir al modelo en una herramienta cotidiana para comerciantes, artesanos y pequeños negocios. Su fórmula era tan básica como efectiva.
La parte delantera mantenía prácticamente intacto el diseño del 2 CV, mientras que detrás de los asientos aparecía una gran caja elevada capaz de transportar mercadería. Los paneles laterales corrugados no estaban allí únicamente por una cuestión estética: permitían aumentar la rigidez de la carrocería sin sumar demasiado peso. Ese detalle vuelve ahora convertido en uno de los elementos principales del concept.

Los laterales mantienen el característico dibujo acanalado, mientras que las dos puertas traseras verticales recuperan otra de las señas históricas del modelo. También permanecen los faros redondos, el parabrisas casi plano, las ruedas sencillas y una postura que evita cualquier intento de parecer sofisticada.
Citroën planteó el nuevo Fourgonnette alrededor de tres conceptos que también definían al original: simplicidad, practicidad y accesibilidad. La diferencia está en la tecnología utilizada para conseguirlo.
El motor es ahora eléctrico, una solución que encaja especialmente bien con un vehículo pensado para recorridos urbanos, entregas y trayectos cortos. Menos componentes mecánicos, funcionamiento silencioso y facilidad de conducción parecen una evolución bastante natural de aquella filosofía que Citroën estrenó hace más de 70 años.

La marca no informó todavía potencia, capacidad de batería ni autonomía. Tampoco reveló demasiado del interior, ya que el prototipo fue mostrado con los vidrios oscurecidos. Eso deja claro que el 2 CV Fourgonnette Concept está más cerca de una declaración de diseño que de un vehículo listo para llegar a producción.
La carrocería, sin embargo, permite entender perfectamente la idea. No busca convertirse en una furgoneta enorme ni competir por capacidad absoluta. Su propuesta está pensada alrededor de la ciudad y de quienes necesitan transportar cosas sin utilizar un vehículo mucho más grande de lo necesario.

A diferencia del nuevo 2 CV de pasajeros, que forma parte de los planes futuros de la marca, Citroën no confirmó que el Fourgonnette vaya a fabricarse en serie. Por ahora es un ejercicio de diseño. Eso significa que varias de sus soluciones podrían cambiar o incluso no llegar nunca a un vehículo de producción.
Pero también cumple otra función. Permite recordar que muchas veces la innovación no consiste en inventar algo completamente nuevo, sino en volver a mirar una idea que ya funcionaba y preguntarse si todavía tiene sentido.






















































