Durante años, los autos chinos intentaron convencer al mundo ofreciendo mucho equipamiento a precios competitivos. Esa etapa empieza a quedar atrás. Las nuevas marcas quieren también tener personalidad, construir una imagen reconocible y competir en segmentos donde el diseño y el estilo de vida pesan tanto como la ficha técnica. El iCAUR V25 es un buen ejemplo.

Pertenece al Grupo Chery y apuesta por una estética que recuerda inmediatamente a los grandes todoterrenos clásicos con sus líneas rectas, carrocería elevada, faros circulares, guardabarros marcados y una parte trasera prácticamente vertical. No es casual. iCAUR define su propuesta como "Future Classic", una mezcla entre formas conocidas y tecnología actual.
El V25 mide 4,64 metros de largo y tiene cinco puertas y espacio para cinco pasajeros. Se ubica entre los V23 y V27 dentro de una familia de modelos que busca asociar la electrificación con viajes, aventura y actividades al aire libre.
El V25 tendrá distintas mecánicas según el mercado. Habrá una versión completamente eléctrica y otra denominada EREV, una tecnología que intenta combinar lo mejor de dos mundos.

En esa variante, las ruedas siempre son movidas por motores eléctricos. Sin embargo, incorpora también un motor naftero turbo de 1.5 litros que funciona exclusivamente como generador de electricidad cuando la batería empieza a agotarse. No impulsa directamente al auto.
La idea es conseguir la respuesta suave y silenciosa de un eléctrico sin depender únicamente de encontrar un cargador durante un viaje largo.
En determinadas configuraciones puede recorrer unos 150 kilómetros utilizando solamente la batería, mientras que las versiones más poderosas alcanzan aproximadamente 455 CV y cuentan con tracción integral inteligente. El sistema denominado i-AWD distribuye electrónicamente la fuerza entre ambos ejes de acuerdo con las condiciones del camino.

El V25 también sirve para entender hasta dónde llegan las ambiciones del Grupo Chery.
iCAUR viene acelerando su expansión internacional y durante 2026 amplió su presencia a más de 40 mercados. Ahora quiere avanzar también sobre Europa y Sudamérica.
En Europa, los primeros planes apuntan especialmente a Escandinavia, donde Suecia sería uno de los mercados iniciales durante 2027, seguida por Noruega y Dinamarca. Allí tendría especial protagonismo la variante completamente eléctrica.
Para nuestra región hay una novedad más cercana. Brasil ya tiene confirmado al iCAUR V25 para el segundo semestre de 2027, donde se ofrecerá con el sistema eléctrico de autonomía extendida. Formará parte de una ofensiva que también contempla otros modelos de la marca. Por ahora, no existe confirmación para Argentina.

El habitáculo acompaña la propuesta exterior con un diseño robusto y tecnológico. Tiene una gran pantalla central de 15,4 pulgadas, conectividad avanzada y diferentes sistemas de asistencia a la conducción. Pero probablemente lo más interesante del V25 no esté en el tamaño de su pantalla ni en sus cifras de potencia. Está en lo que representa.
Los fabricantes chinos ya no quieren limitarse a producir autos competitivos. Quieren crear marcas con una estética propia, generar deseo y disputar terrenos que durante décadas parecieron reservados a firmas europeas, japonesas o estadounidenses.
El iCAUR V25 juega precisamente esa carta: parece mirar hacia los grandes todoterrenos del pasado, aunque debajo de esa imagen cuadrada haya motores eléctricos, software y una estrategia global muy del siglo XXI.






















































