"No tengo redes sociales, ni me habitúo a ellas -confiaba Luis Brandoni hace dos años a GENTE-. Hablo por teléfono como cuando se usaban con cable. Mando algún que otro mensaje, pero oral. No me sorprende que una persona pueda ver, mientras va en un subte, un tren, un colectivo, algún programa o alguna película que filmé. Sí, me asombra que en una mesa de tres o cuatro personas que todas miren su teléfono en lugar de estar conversando”, advertía crítico quien se consideraba “un buen lector de libros que sabe algo de tango. La he mamado de niño. Compré discos desde muy niño, cuando se adquirían en los bazares, me colé en la Milonga de Sportivo Dock Sud para ver a Pugliese, porque mi hermano mayor (Gerardo, ya fallecido), era hincha de Osvaldo. Tengo una buena colección en distintos formatos. El tango es la música de Buenos Aires, pero también la que me pertenece”, sostenía orgulloso.
–Vuelve -lo dicho- como director con Made in Lanús, y también -como actor- con Parque Lezama (en el Politeama, para una decimoprimera temporada), dos clásicos teatrales, y a la vez la rompe con Nada (Star+), la serie de streaming que dirigieron Mariano Cohn y Gastón Duprat le permite renovar su vigencia ante a las nuevas plataformas. ¿Brandoni es un clásico moderno? -le preguntábamos.
–(Suspiraba). Me pone feliz, porque además Nada viene andando bárbaro en toda América latina, en España, en Italia, Estados Unidos. Estoy muy satisfecho y orgulloso de Nada.

–¿Hay una amistad con Robert De Niro?
–De muchos años. Nos cruzó Lito Cruz, quien lo había conocido en 1980, cuando Bobby vino al país a presentar la película El toro salvaje. Tiempo después, en el ’86, justamente cuando rodábamos Made in Argentina (by Juan José Jusid) en Nueva York, por uno de los actores estadounidenses que participaban (Frank Vincent), se enteró de que yo andaba por allá, y me invitó junto con mi mujer y mi hija a pasar Nochebuena en su casa. La amistad continuó en distintas oportunidades. Quiere mucho a Buenos Aires, razón por la cual hizo esta participación, por primera vez en televisión: él no registra antecedente en ninguna serie o programa del estilo…
–También debe haber aceptado porque usted estaba en el proyecto, ¿o no?
–Calculo que sumó, pero le interesó la historia. Quizá el combo se completó porque nos une un afecto especial de muchos años. Es posible que algo haya tenido que ver… ¿Te cuento algo? Una vez que vino le pedí grabar ¡en castellano! Un mensaje para una colecta de la Casa del Teatro, y lo hizo. Lamentablemente. Como había sido un pedido mío y yo no era peronista en tiempos de un gobierno peronista, ningún medio lo pasó.
–¿En qué lengua hablan?
–Un poquito en castellano, un poquito en inglés, un poquito en italiano y mucho con las manos (disfruta comentándolo)… Lo mejor es que conversamos de todo y nos entendemos… Un día charlamos sobre lo que nos gustaba hacer, a qué le habíamos dicho que no, y me comentó que le ofrecieron personificar a Carlos Gardel en una película. “Y les contesté que prefería evitarlo, porque no conocía a Gardel y no sabría cómo encararlo”, me explicó. “Hiciste muy bien”, le respondí entonces. Siempre la pasamos muy bien. Ya nos volveremos a ver.

–¿Es real que existe una idea de filmar la segunda temporada de Nada? -le consultábamos en enero de 2024.
–Y que se llame Todo y transcurra en Nueva York. Hay posibilidades. Sin embargo, no se escribió aún ni una línea.
–¿Rodando Nada aprendió a cocinar más de lo que sabía?
–No. Nunca fui un buen cocinero, pero antes cocinaba más que ahora. Sé hacer la pasta, la salsa que me enseñó a hacer mi mamá, y me las sé arreglar solo en casa, pero no podría decir que soy buen cocinero.
–Solo en su casa… ¿Cómo ha sido y es en cuestiones del amor, Luis?
–Bastante dichoso. Compartí mi vida con una pareja magnífica, que se frustró en algún momento. Igual, luego de cinco años de noviazgo y treinta y tres años de matrimonio, no podemos hablar de fracaso. Así son las cosas. Después tuve otra relación, pero al fin fui un hombre dichoso en ese sentido, sobre todo porque todo terminó en tres hijas (Adriana, Florencia y Micaela) y cuatro nietos (Olivia, Catalina, Macarena y Tomás). Aunque ahora estoy solo, no tengo más que agradecimiento.
–¿Alguna asignatura pendiente?
–¡No, no! Hice todo lo que pude. No me debo nada ni creo que le debo nada a nadie.
Fotos: Fabián Uset
Producción: Lucila Subiza y Gimena Bright

