Ian Lucas y Vero Lozano, cara a cara: confesiones, recuerdos familiares y los desafíos de MasterChef Junior – Revista GENTE
 

Ian Lucas y Vero Lozano, cara a cara: confesiones, recuerdos familiares y los desafíos de MasterChef Junior

La conductora y el youtuber protagonizan una entrevista cruzada en GENTE, en la que hablan de sus nuevos desafíos en el reality, la presión de la competencia, los aprendizajes que deja la cocina y sus proyectos personales.
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Apenas termina la emisión de su programa diario, Vero Lozano llega al set de GENTE para protagonizar una entrevista cruzada con Ian Lucas, su compañero en esta nueva apuesta de Telefe. A pesar de atravesar un cuadro viral que les deja la voz complicada por unos días, ambos le ponen toda la onda a la charla, comparten risas y anécdotas y ponen al descubierto la complicidad que construyen durante las grabaciones de MasterChef Junior.

Entre recuerdos de la infancia, consejos para los pequeños participantes y confesiones sobre sus vidas personales, hablan de los desafíos de sus nuevos roles: ella, al frente de la conducción; él, en su debut como jurado después de consagrarse campeón de MasterChef Celebrity.

Vero no llega sola a la entrevista. La acompaña su fiel compañero, su perro Copito, que sigue atentamente la escena hasta acomodarse a un costado de su silla mientras se graba la nota. Ian Lucas también está muy bien acompañado: su novia lo mira sonriente detrás de cámaras.

En esta charla acercan una primera mirada a lo que sucede en el reality infantil. Los dos destacan la energía de los participantes, la dinámica del equipo de producción y la naturalidad con la que fluyen las grabaciones. Entre confesiones, consejos y chicanas, Ian y Vero dejan en claro que el entusiasmo por el estreno va mucho más allá de sus nuevos roles: los moviliza la posibilidad de formar parte de un programa en el que la cocina se convierte en una oportunidad para aprender, divertirse y animarse a perseguir los sueños.

Ian Lucas debutó como jurado en MasterChef Junior después de consagrarse campeón de MasterChef Celebrity.

Así viven las grabaciones de Masterchef Junior

Al hablar de cómo han sido las primeras grabaciones del formato, Ian confiesa: "La verdad, Verito, fue soñado". En especial, destaca la posibilidad de compartir el panel de jurado con Germán Martitegui y Maru Botana, dos figuras a las que admira, y de descubrir que también puede aportar su propia experiencia junto a ellos.

"Al principio dije: 'Bueno, voy a ver cómo va a ser la conexión, y sentir que puedo aportar de lo mío también estando al lado de esos dos monstruos'", cuenta. Sobre su vínculo con Vero durante las grabaciones, agrega: "La verdad me siento súper cómodo. Es como siempre Verito: te la deja ahí, picando, para que metas el gol, y eso es increíble también".

La espontaneidad de los chicos es otro de los aspectos que más lo sorprenden. Ian asegura que la energía que se siente en el estudio facilita el desarrollo del programa y permite que las situaciones fluyan de una manera natural, incluso cuando hay guiones preparados.

"No me reten, pero a veces nos dan guiones a nosotros y nosotros vamos, fluimos, porque los nenes te dejan fluir", reconoce. Según explica, los participantes están constantemente generando situaciones y aportando frescura. "Los nenes están todo el tiempo generando contenido, la rompen, o sea, siento que es un programa muy sano y que les va a encantar, les va a llegar porque transmite... Esa energía que transmiten los nenes es alucinante".

Vero Lozano reflexionó sobre cómo cambió su vida con la llegada de su hija y aseguró que la maternidad le enseñó a escuchar más y a respetar los tiempos de los chicos.

Vero comparte esa mirada y destaca el trabajo del equipo detrás de cámaras. "El equipo de producción detrás de cámara es maravilloso, está muy aceitado el sistema", afirma. Además, señala que se trata del mismo equipo que trabaja en MasterChef Celebrity, una continuidad que facilita la dinámica y hace que todo funcione desde el comienzo.

"Llegás y todo está listo. Te subís al avión y el avión se eleva", grafica. La conductora asegura que disfruta de las grabaciones y coincide con Ian en que la presencia de los chicos genera una atmósfera particular. Ya con dos programas grabados, encuentra una dinámica que describe como mágica: "Fluís, pasa algo muy mágico que es como... es como sin presión, ¿no? Es como una coreo que sale muy, muy bonita, muy bonita".

Ian y Vero revelan cómo viven el desafío de MasterChef Junior y qué les enseña la cocina

La presión es una de las primeras cuestiones que aparece en la charla. Cuando Vero le pregunta qué consejo les daría a los chicos para afrontar la competencia, Ian no duda en reconocer que se trata de un entorno exigente. "La verdad que la cocina es un espacio de mucha presión, es competencia, estás en la tele", explica. Sin embargo, encuentra una clave para atravesar ese desafío: "Me parece que cuando uno conecta con el momento y el disfrute, ahí uno relaja, así que estar presentes".

La pregunta también le permite hablar de su propia experiencia y de las dificultades que encuentra al asumir el rol de jurado. Si bien su paso por MasterChef Celebrity le da herramientas para comprender lo que sienten los participantes, evaluar a los chicos le genera una sensibilidad diferente. "Me cuesta mucho el hecho de que sean chiquitos, que siento que van con mucha ilusión y con todos los sueños. Me veo muy reflejado en muchas cosas de cuando yo era más chiquito", reconoce.

Ian marca una diferencia entre la competencia de los adultos y la de los pequeños cocineros. Mientras que los participantes de la edición Celebrity llegan con más herramientas y experiencia, en MasterChef Junior siente que los chicos se juegan algo muy especial. "Tal vez en el de más grandes, los que están ahí tienen más herramientas. Sí, tienen más herramientas y hay muchos celebrities que van, que ya están. Y acá los nenes van a pelear por sus sueños, entonces me cuesta más juzgarlos", admite.

Ian Lucas y Vero Lozano coincidieron en que la energía de los chicos transforma las grabaciones de MasterChef Junior.

La cocina también deja aprendizajes que trascienden las cámaras. Cuando Ian le pregunta a Vero qué incorpora de su experiencia culinaria a la vida cotidiana, la conductora enumera algunas cuestiones que parecen sencillas, pero que considera fundamentales: "El manejo del tiempo, administrar los recursos y chequear que el horno esté prendido", agregó con humor. Incluso encuentra en este último punto una metáfora para la vida.

"Fundamental que el horno funcione. Y a veces se te va la temperatura y se te quema. Terrible", bromea. Después, agrega otra enseñanza que considera indispensable: "La improvisación es una herramienta linda, muy importante". Ian aprovecha el momento para relacionar el comentario con los participantes de MasterChef Celebrity, en una referencia que mantiene el tono distendido de la entrevista.

Los recuerdos de la familia y los sabores de casa

Los recuerdos de la infancia también encuentran su lugar en la charla. Cuando Vero le pregunta por las primeras recetas que le enseñó su abuela y por el plato que más añora de chico, Ian responde sin dudar: "La milanesa con papas fritas". Pero enseguida aparece otro recuerdo que conserva un lugar especial en su memoria.

"El otro día, hablando con mi novia, me acordé de un plato que era muy característico de ella, que me hacía pollo al champiñón con papas fritas y me mezclaba la crema así... No, no, la abuela era...", recuerda con emoción. La evocación se completa con otro clásico de su infancia: "El arroz con leche también me hacía siempre de postre. Había o arroz con leche o vigilante".

La mención del postre da pie a una intervención musical de Vero, que comienza a cantar: "¿Te querés casar? Arroz con leche me quiero casar...", lo que genera risas en el estudio.

La maternidad es otro de los temas que surgen cuando Ian le pregunta a Vero qué aprende de su hija y cómo esos conocimientos pueden servirle para trabajar con los chicos. La conductora reconoce que la experiencia la transforma por completo: "Muchas cosas, porque nace tu hija y nacés como madre. Es real, suena como cursi, pero es así".

“Me cuesta mucho el hecho de que sean chiquitos”, reconoció Ian Lucas al explicar por qué le resulta más difícil juzgar a los participantes de MasterChef Junior.

La llegada de un hijo, explica, implica un aprendizaje permanente y también una reorganización de la vida cotidiana. "Todo el tiempo aprendés. O sea, pasás del amor a olvidarte. Al principio yo me olvidaba de que tenía una hija, te juro", cuenta. Incluso recuerda una situación que la lleva a reírse de sí misma: "Estaba en el laburo y decía: 'Ah, hay un bebé en mi casa, debo volver a darle el pecho'".

Vero también reconoce que la maternidad la impulsa a involucrarse mucho más en la cocina. "Con ella aprendí a cocinar, o sea, me puse las pilas respecto a la cocina", asegura. Ian coincide con una observación que parece obvia, pero que resume bien la situación: cuando hay un hijo, cocinar deja de ser una opción si se quiere que coma.

Sin embargo, para la conductora las enseñanzas más importantes no pasan solamente por la comida. "Aprendí que los chicos tienen mucho más para darte que vos, como la escucha, el no adelantarte en los tiempos para explicar cosas, estar atento a las preguntas", reflexiona. Y enseguida relaciona esa experiencia con el programa.

El rol con los chicos y el momento de las devoluciones

A la hora de hablar específicamente del programa, Ian le pregunta a Vero si cuando trabaja con los chicos se siente más mamá o conductora. La respuesta de ella es directa: "Cuando trabajo con los chicos soy conductora". Sin embargo, reconoce que la maternidad forma parte de su mirada y de su manera de relacionarse con los participantes.

Ian le hace saber que esa faceta se nota y anticipa, sin revelar detalles del programa, que puede verla durante las grabaciones. Vero entonces profundiza en una idea que considera central para el formato: "A los chicos hay que tratarlos como chicos, pero no como niños".

La conductora explica que los pequeños participantes tienen herramientas y capacidad para afrontar los desafíos de la competencia. También necesitan aprender a convivir con la frustración cuando un plato no sale como esperan, con las críticas del jurado y con los elogios cuando logran un buen resultado.

"Hay que manejar como todas esas vibraciones", plantea. Y agrega que los participantes están en una competencia para la que tienen capacidades intelectuales y emocionales. Además, recuerda que muchos otros chicos desean ocupar el lugar que ellos consiguen y por eso les transmiten un mensaje claro: que aprovechen la oportunidad y se comprometan con la experiencia.

En ese sentido, Vero destaca que el objetivo no es juzgar a los participantes como personas, sino evaluar sus preparaciones. Ian coincide de inmediato con esa distinción: "Un mal plato, no a la persona". La conductora reafirma el concepto y él insiste en que está de acuerdo.

Fotos y video: Rocío Bustos
Agradecemos a Telefe


 
 

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