Lucía Galán y su exmarido, Alberto Hazán, se reunieron públicamente con motivo de la graduación universitaria de su hija, Rocío Hazán Galán, quien obtuvo su título en la carrera de Psicología. La integrante del dúo Pimpinela utilizó sus redes sociales para registrar el evento, compartiendo una fotografía junto a su expareja y la joven graduada, lo que representó un punto de encuentro tras años de distanciamiento derivado de su separación.
“Allá vamos… a la graduación de nuestra adorada Rocío, orgullosos, felices, con la satisfacción de haber criado a una mujer íntegra, solidaria, amable, una buena hija que hoy se recibe de Psicóloga”, expresó al mencionar la realidad del vínculo familiar en la actualidad. Esta declaración pública puso énfasis en el cierre de la etapa formativa de Rocío y el inicio de su ejercicio profesional.

Mirá También

Así fue la íntima fiesta de cumpleaños Lucía Galán por sus 65 años: en Madrid y con un regalo sorpresa
La relación entre Galán y Hazán ha transitado por diversas fases desde que decidieron interrumpir su unión matrimonial. En un extenso porteo de instagram, la artista describió el proceso histórico de la familia señalando las complicaciones que enfrentaron en el pasado.

“Nuestro camino no ha sido fácil, hemos atravesado momentos duros que nos han llevado a un divorcio pero siempre poniendo como faro, nuestra hija”, dijo. La prioridad del bienestar y la educación de Rocío se mantuvo como el eje central de la dinámica entre ambos progenitores, a pesar de la ruptura conyugal.
Un largo camino para reconstruir el vínculo familiar
La consolidación de este trato respetuoso, según los registros de la cantante, fue el resultado de un proceso de evolución personal de los involucrados. Galán hizo referencia a la necesidad de realizar un “mucho trabajo interior” para alcanzar la estabilidad que exhiben en la actualidad.
Este esfuerzo constante permitió que, tras el fin del matrimonio, los padres pudieran sostener una relación basada en el entendimiento mutuo y la superación de crisis previas. En este sentido, la cantante remarcó: “Hoy, después de mucho trabajo interior logramos 26 años de querernos y respetarnos aunque con nuestras diferencias”.

La jornada de graduación fue presentada como la culminación de un logro académico y colectivo. La intérprete manifestó su reconocimiento hacia Alberto Hazán por su rol en la crianza de la joven, destacando la labor compartida en su formación como profesional y como persona.
“Gracias Alberto por la hermosa hija que tuvimos, gracias hijita por habernos elegido como tus papás”, escribió Lucía en su publicación. Para la artista, la obtención del título universitario de su hija representa años de esfuerzo y aprendizaje, tanto en el plano individual de Rocío como en el esquema familiar.
Mirá También

El inesperado detrás de escena de Lucía Galán en la boda de su hija Rocío Hazán que pocos vieron
El reencuentro permitió observar la capacidad de los protagonistas para reconstruir el vínculo parental, priorizando la presencia conjunta en los hitos importantes de la vida de su hija. El testimonio de la cantante expone que la gestión de las diferencias y la adaptación a los cambios de estructura familiar fueron pilares fundamentales para mantener la cohesión en momentos de relevancia institucional.
La graduación se define así como el resultado de una crianza donde la colaboración entre los padres fue constante, independientemente de la bifurcación de sus trayectorias personales.
“Te amamos @hazangalanrocio”, cerró en su mensaje, ratificando la vigencia de la unidad familiar en esta nueva etapa. Se puede decir que, la participación activa de ambos padres en la ceremonia de graduación simboliza, el éxito de un proyecto común de educación y acompañamiento que se ha extendido por más de dos décadas.