Martín Cirio en modo "terapia": sus miedos, sus contradicciones, su vida puertas adentro, y el hombre detrás del fenómeno digital – Revista GENTE
 

Martín Cirio en modo "terapia": sus miedos, sus contradicciones, su vida puertas adentro, y el hombre detrás del fenómeno digital

Poco antes de cumplir uno de los desafíos más ambiciosos de su carrera (presentarse en Huracán el 14 de noviembre), el streamer abre las puertas de su casa a GENTE y deja ver su costado más reflexivo. En una charla profunda, casi terapéutica, habla sin filtros sobre el éxito, sus miedos y el paso del tiempo, revelando cómo piensa, qué siente y cuáles son las preguntas que todavía busca responderse.
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A un año exacto de haber protagonizado su primera tapa con Revista GENTE, Martín Cirio (42) vuelve a abrirnos las puertas de su intimidad. Esta vez, el escenario elegido para la producción fotográfica exclusiva es su propio hogar: un cómodo y amplio piso ubicado en una imponente torre del barrio porteño de Belgrano, con una vista abierta y privilegiada de la Ciudad de Buenos Aires.

Súper luminoso, con enormes ventanales y un balcón corrido que permite que la luz natural se adueñe de cada ambiente, el departamento se convirtió en la locación perfecta para mostrar una faceta diferente del streamer. Lejos de las grandes producciones, las luces del escenario y la euforia de sus seguidores, la premisa de esta nueva edición fue descubrir su costado más comfy: ese Martín de entrecasa, relajado, que disfruta de su soledad y de la tranquilidad de su refugio personal: "Por mí no saldría nunca: me quedaría acá tranquilo", comenta.

Martín Cirio protagoniza se segunda tapa en Revista GENTE.

Sin embargo, encontrar un momento de pausa en su agenda no es tarea sencilla. Martín nos recibe apenas termina una de sus transmisiones en vivo, en medio de una rutina que parece no darle respiro. Es que cuando no está frente a la cámara, ultima detalles de su próximo espectáculo en el estadio de Huracán, atendiendo compromisos comerciales o trabajando en nuevos proyectos. A ese ritmo se sumaron, hasta hace poco, las grabaciones de Popstars, el programa de Telefe del que formó parte.

"Disculpen lo bajo de energía que estoy pero acabo de terminar de streamear y quedé cansado", anticipa con total sinceridad, apenas comienza nuestro encuentro. Y entonces, sin demasiados preámbulos, se entrega a una producción que tiene una condición inamovible: dos horas reloj, ni un minuto más ni uno menos. No se trata de una exigencia de estrella, sino de una cuestión de agenda. Después de las fotos y la entrevista, deberá volver a conectarse para preparar una nueva transmisión.

A un año de su primera producción con GENTE, Martín Cirio volvió a posar, esta vez desde la intimidad de su departamento de Belgrano, donde mostró su faceta más relajada y de entrecasa.

Así, la producción fotográfica comienza en el living, un ambiente amplio y relajado, dominado por sillones que invitan a quedarse, y continúa en el comedor principal, integrado al espacio. Pero más allá de las dimensiones del departamento y su ubicación privilegiada, lo que verdaderamente llama la atención es una decoración que tiene mucho de su personalidad y nada de ostentación.

Cuadros de las Spice Girls, sus placas de reconocimiento de YouTube, algunas plantas y, sobre todo, dibujos, cuadros y regalos de sus fans se distribuyen por los ambientes. Son recuerdos de distintas etapas de su carrera -incluso de sus años de cuando era conocido como "La Faraona"-, que hoy forman parte de su vida cotidiana.

Después de sus presentaciones en el Movistar Arena, el streamer se prepara para uno de los espectáculos más ambiciosos de su carrera: un show en el estadio Huracán.

Así, entre recuerdos, guiños a la cultura pop y objetos cargados de significado del propietario, el departamento termina revelando algo de su dueño: detrás de una de las personalidades más histriónicas del universo digital argentino hay un hombre que, puertas adentro, parece encontrar su mayor comodidad en lo simple, lo familiar, lo propio.

Es en ese escenario, lejos del ruido de las redes sociales y a las puertas de uno de los desafíos profesionales más importantes de su carrera, Martín Cirio vuelve a sentarse a conversar con GENTE. Esta vez, para hablar no solo del fenómeno que lo llevó a hacer su primer estadio, sino también de sus contradicciones, sus miedos, el paso del tiempo y las preguntas que todavía no logra responderse. Una charla "terapéutica", según el mismo describiría.

Del Movistar Arena al estadio de Huracán, Martín Cirio sobre su techo: "Para mí presentarme en un teatro ya era un éxito"

—Martín, pasó exactamente un año desde tu primera tapa con GENTE y los dos Movistar Arena que hiciste...

—Sí, exactamente un año.

—Y ahora llega un nuevo desafío: un estadio como Huracán. Me acuerdo de que en aquella entrevista decías: "Hago estos Movistar y ya estoy".

—Bueno, este año digo: "Hago Huracán y ya estoy". No, pero de verdad, siento que este año hago Huracán y ya estoy. Porque es muchísima más la organización, todo el laburo es mucho mayor, y está buenísimo, estoy re feliz, pero este año hago Huracán y ya estoy (se ríe con incredulidad).

—¿Cómo estás preparando el espectáculo y qué podés adelantar de lo que se va a ver?

—El show va a estar buenísimo, estoy muy contento con la puesta. No sé si a la gente le va a gustar, capaz le parece una mierda, pero siento que va a haber muchas bombas que nadie se espera. No es predecible como el Movistar del año pasado, donde los invitados eran más esperables. En este no.

—¿Los invitados van a ser una de las grandes sorpresas de la noche?

—Sí, y siento que la gente se va a sorprender mucho. Espero que sea así. No me gusta prometer mucho porque a veces digo que algo es genial y después me tengo que comer las palabras.

—¿Sentís que tenés un techo o te gusta desafiar tus propios límites?

—No, es que tampoco nunca me lo planteo de esa forma. Yo me lo planteo como desafíos. Se me presentó la oportunidad el año pasado de los Movistar, me estaba yendo bien como para poder hacer uno, y acepté. Este año me está yendo bien como para hacer un Huracán, entonces voy para adelante. No considero que el año que viene tenga que hacer algo más grande que Huracán. Ni en pedo. Para mí ya está. El techo del streamer ni siquiera es el Movistar Arena, es bastante menos. Para mí presentarme en un teatro ya era un éxito. Entonces sé que esto es medio un bonus track, un plus que se me da, que digo: "Lo agarro". Es un desafío que está buenísimo, pero no estoy pensando en qué hacer para superarlo el año que viene.

Además de protagonizar sus proyectos, Martín disfruta de producirlos y tomar las decisiones creativas. "Es importante la plata y es importante lo artístico", asegura sobre su manera de elegir nuevas oportunidades.

—Aunque si aparece una nueva oportunidad que te entusiasma, ¿la tomarías?

—Sí, si es un desafío o algo que a mí me interesa. Pero no es que yo tenga el desafío de que cada día sea algo más grande de lo que ya estoy haciendo, sino que la propuesta sea interesante. También tengo ganas de hacer teatro under, estoy muy copado con eso y no tiene que ver con masividad o con ser más grande. Considero las propuestas si me significan un desafío, no como algo numérico.

—En aquella entrevista habías mencionado tus ganas de explorar otras facetas artísticas, más allá de Martín Cirio como figura del streaming. ¿Empezaron a aparecer propuestas en ese sentido?

—La propuesta, la verdad, me la genero yo. Más allá de que me puedan llegar algunas, yo también tengo mi lado como empresa y mi lado como artista. Entonces, si acepto propuestas de alguien, estoy relegando esa parte empresarial. Me gustan las dos cosas y observo ambas: es importante la plata y es importante lo artístico.

—¿Te identificás un poco con Ricardo Fort en ese sentido? Él también era su propio productor y generaba sus proyectos.

—Claro. Es que, en definitiva, si tenés la posibilidad, ¿por qué darle al otro tu mina de oro?

—¿Qué es lo que más te mortifica de tu carrera y de lo que pueda pasar a futuro?

—Perder ese fuego interno, que me deje de gustar lo que hago y el vacío de no saber a dónde voy a ir después de eso.

—¿Cómo describirías el momento que atravesás hoy, tanto en lo profesional como en lo personal?

—Estoy muy bien, laboralmente estoy muy bien. Pensé que el año pasado iba a ser imposible de superar y éste estoy mejor. A nivel personal, más ahí, pero no porque haya pasado nada específico, sino la vida. Yo siempre me acostumbré como a que toda mi vida esté mal o toda mi vida esté bien. Y ahora me encuentro en una situación a la que me viene costando ajustarme un poco, porque nunca viví algo de estar muy bien en un aspecto y mal en otro.

Aunque hoy despierta la euforia de miles de seguidores, reconoce que no teme perder esa masividad. "Tengo una personalidad muy distinta a la que muestro en redes", confiesa sobre su preferencia por la tranquilidad y la vida solitaria.

—Hace poco te vimos en un evento de la Ciudad y fue impresionante la cantidad de gente que se acercó a saludarte. Los gritos, la euforia, casi como una verdadera estrella pop. ¿Cómo estás viviendo este nuevo nivel de popularidad?

—Ese nivel de masividad, sí, es nuevo, pero no es nuevo al 100 por ciento. Tuve la suerte de que desde que la pegué siempre me fue muy bien, salvo en el momento de la cancelación. Pero igual ahí yo estaba con mi nicho de gente que me llenaba los teatros y me iba muy bien. Obvio que esto es nuevo para mí y me copa, está bueno, aunque a la vez también siento que, en un punto, es algo imposible de sostener con el tiempo.

—¿Te da miedo pensar que en algún momento podrías perder esa masividad?

—No, cero. Porque, al revés, a mí me gusta más la tranquilidad que el quilombo. Tengo una personalidad muy distinta a la que muestro en redes. Me gusta la vida solitaria. Pensé en irme a vivir al campo, cuando lo descubrí. Prefiero mucho más eso, en realidad.

—¿Seguís teniendo en mente la posibilidad de mudarte al campo y alejarte de todo?

—En algún momento, para mí, va a pasar. Ahora no, porque encuentro con todo lo mío, que me lleva a estar acá sí o sí. Pero sí, seguramente.

—¿Te sorprende que cada vez más se vean niños fanatizados por vos, siendo que hacés un contenido destinado más para gente adulta?

—Siempre tuve un mini público infantil, los padres siempre me cuentan que se enganchan con la forma chistosa en la que hablo o cuando arranco cantando. Como cuando digo: "Hola, bellos míos, ¿cómo están?". Esa cosa más lúdica que a los nenes les gusta. Pero es eso específico, no por el contenido en sí, que ni lo deben entender.

—Más allá de los números y de la popularidad, ¿sos consciente del impacto cultural que venís generando en cuanto a las expresiones o formas de hablar entre la gente?

—No son cosas que piense yo, honestamente. Pero cuando lo veo o escucho me divierte mucho. El otro día tuve una llamada telefónica con un chico de Corrientes que hablaba igual que yo y todos ponían en los comentarios: "Es como si Martín hubiese llamado a Martín". Y es muy gracioso. Pero no lo pienso como: "Uy, cómo estoy impactando en la cultura, estoy entrando en la casa de los argentinos", porque si lo pienso así soy un psiquiátrico, y es demasiado. Yo trato de enfocarme en mi laburo y punto.

Martín Cirio, entre nuevos proyectos y frustraciones: “Trato de no ser tan duro conmigo”

En uno de los momentos más exitosos de su carrera, Martín reconoce que el paso del tiempo lo lleva a hacerse nuevas preguntas: "Ya no tengo 20 años ni la vida por delante", admite sobre una búsqueda personal que también trabaja en terapia.

—Después de la experiencia de los Movistar Arena, ¿pudiste identificar errores o cosas que querías mejorar para este nuevo espectáculo?

—Ya me doy cuenta sin sentarme a reflexionar. Sé todo lo que falló y lo que trato de corregir ahora. Pero en el estadio la organización es totalmente distinta, todo se multiplica por mil. La experiencia del Movistar sirvió, pero no es la misma que la del estadio.

—¿Cómo manejás las frustraciones cuando las cosas no salen como esperabas o no solés pensar en eso?

—Me re frustro, pero trato de divertirme cuando estoy muy frustrado. Trato de entender que hay cosas que no podés cambiar, trato de ser bueno conmigo mismo y pensar que nos pasa a todos. A veces lo llevo como el orto, pero últimamente trato de no ser tan duro conmigo.

—Hace poco vimos que hiciste una colaboración con Juliana Gattas. ¡No te privás de nada! ¿Cómo fue la experiencia de colaborar con ella?

—Increíble. Nosotros nos llevamos re bien. Vino a mi stream dos o tres veces, pegamos re buena onda y la siento como una amiga. Cuando le mandé el audio pensé que me iba a decir que no, pero me dijo que sí al toque. Me lo hizo re fácil, vino a grabar el videoclip y todo superbien. Ella es muy buena mina y muy piola.

—Este año firmaste con Sony: entre la música, el streaming y las redes sociales, ¿qué proyecto es el que más te entusiasma en este momento?

—Sí, firmé con Sony. Ahora me está llenando mucho un proyecto que tengo para el verano que todavía no anuncié, más allá de Huracán, que viene con muchos nervios.

Además de su espectáculo en Huracán y su firma con Sony, el creador de contenido anticipa que prepara un proyecto para el verano que todavía no anunció. Una nueva apuesta que, según reconoce, lo entusiasma tanto como lo desafía.

—Siempre tenés varios proyectos en marcha. ¿Disfrutás ese ritmo de trabajo?

—Me copa y a la vez me estresa. Éste del verano por ahora solo me copa porque no lo empecé a hacer. Cuando arranque va a entrar a la rueda de coparme y estresarme. A mí me gusta mucho la etapa creativa, la disfruto al 100 por cien, igual que estar arriba del escenario. Todo lo demás es una mezcla.

—Yendo a un plano más personal, ¿alguna vez te preguntaste cuál es tu propósito en la vida?

—Bueno, es tema de terapia. Lo pienso todo el tiempo y no tengo ninguna respuesta. También creo que por eso viene un poco esa crisis que te surge cuando te estás siendo más grande. Ya no tengo 20 años ni la vida por delante. Pero estoy en proceso. No tengo respuesta porque no tengo idea. Estoy buscando ese propósito.

—¿Y qué pasa con la pasión? ¿Sentís que lo que hacés hoy te sigue llenando tanto como antes?

—Sí, lo que pasa es que por momentos nos pasa a todos: te encanta lo que hacés, de repente te aburrís un poco y después te gusta. Yo siempre tuve esa cosa muy cambiante, como que hago un montón de algo: me gusta mucho una comida y la como todo el tiempo, después me aburro y no la como nunca más. Y ahora me estoy replanteando un par de cosas de contenido y qué quiero hacer el año que viene. Estoy un poquito en esa.

Martín Cirio, sobre el vínculo con su mamá: “Ahora lo estoy recuperando”

El streamer cuenta que actualmente está recuperando la relación con su madre, a quien reconoce como una figura fundamental de su historia. "Cuando pasó todo el desastre en mi casa (habla de la muerte repentina de su padre), la que se puso la familia al hombro fue mi vieja", recuerda.

—En la previa de Huracán estuviste mostrando mucho más tu barrio, tus raíces y algunos recuerdos de tu infancia. ¿Cómo vive tu mamá todo este éxito que estás teniendo?

—Está contenta. Honestamente, esto del éxito no es algo que hable mucho con nadie, pero obvio que está re feliz. Al principio no tanto, como que le daba un poco de vergüenza. Ahora capaz también le dan vergüenza algunas cosas, pero está más contenta seguro.

—¿Y ahora que creciste tanto como figura pública, suelen hablar de las experiencias que estás viviendo?

—Capaz me deja algunos comentarios de cosas que ella ve y a mí no me interesan particularmente. Por ejemplo, si ve el programa de Mariana Fabbiani y pregunta: "¿Y cómo es Mariana? ¿Estuviste con Mariana?", dándole importancia al lado más cholulo. A Mariana la amo, pero pasaron muchos años de que me va bien y ya lo naturalicé un poco. O, por ejemplo, cuando Carmen Barbieri vino a mi stream, me preguntó si Carmen es tan linda como se ve. Son cosas en las que yo no reparo. Aunque ojo, para mí es un flash estar con estas figuras que consumía cuando era más chico...

—¿Cómo es hoy tu vínculo con tu mamá?

—Bien, ahora lo estoy recuperando.

—¿Sentís que heredaste rasgos de su personalidad?

—Sí, creo que un poco el carácter de mierda, que es muy de ella, y también esta cosa de salir adelante. Nada que ver con mi viejo, que era lo opuesto. Cuando pasó todo el desastre en mi casa (en referencia a la muerte repentina de su padre), la que se puso la familia al hombro fue mi vieja y yo tengo mucho de esa personalidad. Siento que cuando más creativo me pongo es cuando peor me va, pero es en esos momentos difíciles que surjo más. Mi vieja es igual.

Martín Cirio reconoce que heredó de su madre el carácter fuerte, la determinación y la capacidad de salir adelante frente a las adversidades.

—O sea que los momentos más difíciles son los que te impulsan a reaccionar.

—Claro, bajo presión y estando en la mierda mal, que decís: "Si no salgo de acá, me muero". Yo ahí siempre activo y empiezo a tirar un montón de sogas. Sí, te digo que también me deprimo y largo a llorar, pero a la vez le meto fuerte, tiro con 30 sogas, y mi vieja es muy así.

—¿Te animarías a hacer un stream con ella?

—Con mi vieja sí, aunque por un tema de cuidarla a ella, igual que lo haría con mi hermano, lo evitaría. Yo estoy acostumbrado al stream, sé qué decir y qué no, sé qué puede caer mal. Ella nunca streameó y no tiene idea. Capaz manda un comentario que cae remal y..., prefiero cuidarla. En ese sentido quizás prefiero hacer un video para YouTube y después poder editarlo y que estén todos cuidados.

—¿Creés que a ella le gustaría participar de ese mundo?

—¿Dedicarse a esto?, no.

—No necesariamente dedicarse, pero quizás podría sorprender al público con su personalidad.

—Sí, mi vieja es lo más, obvio. Sé que sería una bomba hacer un stream o un video con ella.

Martín Cirio y su lado vulnerable: “Lo más difícil de ser yo es mi cabeza”

—¿Qué dirías que es lo más difícil de ser Martín Cirio?

—Mi cabeza. A veces entro en una de la que me cuesta salir. Igual tengo la suerte de no boicotearme, soy muy robotito: por más que esté del orto sigo adelante y no freno el stream. No dejo que mis emociones me guíen respecto al objetivo mayor. Pero a veces entro en una y estoy semanas así.

Al preguntarle qué es lo más difícil de ser Martín Cirio, responde sin dudar: "Mi cabeza". Aunque admite que atraviesa períodos emocionalmente complicados, asegura que intenta seguir adelante sin permitir que sus emociones condicionen sus objetivos profesionales.

—¿Cómo llevás el paso del tiempo? ¿Es algo que también trabajás en terapia?

—... Estás con todas preguntas muy terapéuticas (sonríe). El paso del tiempo lo llevo rebién. Jodo con lo de viejo, pero lo llevo bien. Sí, siento que cambiaron cosas en mí: me gusta estar más tranquilo, cada vez más solo, ya no tanto la aventura de viajar a un hostel de dos dólares, cosas de viejo. Siento que ahora me acuesto más temprano. Antes lo hacía a las 11, ahora a las 9. Lo mismo para arrancar el día: me levanto a las 5... Ya veo que en unos años capaz me levanto a las 3 de la mañana.

—¿Cuál dirías que es tu problema más trivial, ése que quizás desde afuera puede parecer una tontería?

—Que no tengo hobbies y no sé qué hacer en mi tiempo libre porque nada me entretiene más que laburar. Es un problema re pelotudo y ojalá todos tuvieran ese problema, pero es mi problema .

—Y para terminar esta "sesión de terapia" con GENTE: ¿Estás feliz?

—(Piensa por un instante) Ahí.

—¿Qué sentís que te falta para poder decir que sí?

—Estoy justo en un momento en el que estoy bien y mal, bien y mal... No estoy mal, podría decirte.

—¿Tiene que ver con ese contraste que mencionabas antes entre lo bien que te encontrás laboralmente y lo que te pasa en lo personal?

—En lo personal no es nada específico, por eso lo hablo en terapia. No es que tengo un incendió que apagar o una mala noticia, sino que es la vida misma. Pero si tuviera que resumirte, para cerrar la "sesión", te diría: No estoy feliz-feliz, doctor.

Fotos: Chris Beliera
Producción integral y dirección creativa: Sebastían Vaca Mur
Filmmaker: Rama Palais
Estilismo: @gimmebright
Maquillaje y peinado: @ernie_ba
Agradecemos la ropa de @store.bounce @kingofthekongo @deferrarimoda y @converse_ar,
y los accesorios de @harta_accesorioss y @divinosabalorios


 
 

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