Cuando falta tiempo y hay que resolver la comida con lo que quedó en la heladera, el pastel de pan lactal con jamón y queso aparece como una opción simple y rendidora. Se arma en pocos minutos, no necesita masa casera y combina sabores clásicos que suelen gustarle a toda la familia.
La preparación recuerda a una mezcla entre un sándwich caliente y una tarta. Las capas de pan absorben una mezcla de huevo y leche durante la cocción, mientras que el queso se derrite y el exterior queda ligeramente dorado. El resultado es suave y cremoso en el centro, pero gratinado en la superficie.
Además, es una receta muy versátil. Puede hacerse con jamón y mozzarella, pero también admite tomate, cebolla, pollo cocido, espinaca o distintos tipos de queso. Es ideal para una cena rápida de lunes, acompañada por una ensalada fresca.
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Ingredientes
Para 4 a 6 porciones:
- 12 rebanadas de pan lactal
- 250 g de jamón cocido
- 300 g de mozzarella
- 3 huevos
- 250 ml de leche
- 3 cucharadas de queso rallado
- 1 cucharada de manteca
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Nuez moscada, opcional
- Orégano, a gusto
Paso a paso
- Precalentar el horno a 180 °C y enmantecar una fuente rectangular mediana.
- Retirar los bordes del pan lactal si se prefiere una textura más pareja, aunque este paso es opcional.
- Cubrir la base de la fuente con una primera capa de pan, acomodando las rebanadas para que no queden espacios vacíos.
- Distribuir encima la mitad del jamón y una parte de la mozzarella.
- Colocar otra capa de pan y repetir con el jamón y el queso restantes.
- Terminar con una última capa de pan.
- En un bowl, batir los huevos con la leche, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
- Volcar la mezcla lentamente sobre toda la preparación, procurando que el pan se humedezca de manera pareja.
- Espolvorear la superficie con queso rallado y orégano.
- Llevar al horno durante 25 a 30 minutos, hasta que el centro esté firme y la parte superior se vea dorada.
- Retirar y dejar reposar unos 5 minutos antes de cortar en porciones.
Tips para que quede perfecto
Para lograr un pastel bien jugoso conviene volcar la mezcla de huevo y leche despacio y esperar uno o dos minutos antes de llevarlo al horno. Así el pan puede absorber parte del líquido.
La mozzarella puede reemplazarse por queso cremoso, pategrás o una combinación de distintos quesos que hayan quedado en la heladera.
Si se quiere sumar vegetales, el tomate en rodajas finas, la espinaca previamente salteada o la cebolla caramelizada funcionan especialmente bien. Hay que evitar incorporar ingredientes con demasiado líquido para que el interior no quede aguado.
Otra opción es prepararlo con anticipación, dejarlo armado en la heladera y hornearlo justo antes de comer. De esa manera se transforma en una cena todavía más práctica.
Para conseguir una superficie más crocante, durante los últimos 5 minutos se puede subir ligeramente la temperatura del horno o utilizar la función gratinar.
