Hay días en los que resolver la comida de la noche parece más difícil de lo que debería. Para esos momentos, esta tarta de pollo y queso sin masa es una alternativa práctica: se prepara en pocos minutos, lleva ingredientes simples y no exige amasar ni estirar tapas.
La base se forma con una mezcla de huevos, leche y un poco de harina que, durante la cocción, toma consistencia y sostiene un relleno bien cremoso. El pollo puede cocinarse especialmente para la receta o, mejor todavía, aprovecharse de una pechuga asada, hervida o al horno que haya quedado de otra comida.
Además de rendidora, es una preparación que admite muchas variantes. Se puede sumar cebolla, choclo, espinaca o cualquier verdura que haya en la heladera. El resultado es una comida dorada por fuera, suave por dentro y muy fácil de servir, ideal para acompañar con una ensalada fresca.
Ingredientes
Para 4 a 6 porciones:
- 350 g de pollo cocido y desmenuzado
- 3 huevos
- 200 ml de leche
- 100 g de harina leudante
- 150 g de queso mozzarella
- 1 cebolla
- 2 cucharadas de aceite
- 2 cucharadas de queso rallado
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- 1 cucharadita de orégano
- Nuez moscada, opcional
Paso a paso
- Precalentar el horno a 180 °C y aceitar una fuente redonda o rectangular mediana.
- Pelar y picar la cebolla. Calentar el aceite en una sartén y cocinarla a fuego medio hasta que quede transparente y ligeramente dorada.
- Incorporar el pollo desmenuzado, condimentar con sal, pimienta y orégano, y cocinar durante 2 o 3 minutos. Retirar del fuego y dejar entibiar.
- En un bowl, batir los huevos junto con la leche. Agregar la harina leudante de a poco y mezclar hasta conseguir una preparación lisa, sin grumos.
- Sumar el pollo con cebolla y la mitad de la mozzarella cortada en cubos o rallada. Mezclar suavemente.
- Volcar todo en la fuente preparada y distribuir por encima el resto de la mozzarella y el queso rallado.
- Llevar al horno durante 30 a 35 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro se vea firme.
- Retirar, dejar reposar unos 5 minutos y cortar en porciones. Se puede servir caliente, tibia o incluso fría.
Tips para que quede perfecta
No hace falta cocinar pollo especialmente para esta receta. Es ideal para utilizar restos de pollo al horno, a la parrilla o hervido. Antes de incorporarlo, conviene retirar piel, huesos y exceso de grasa.
Para conseguir un relleno todavía más cremoso, se pueden reemplazar 50 ml de leche por crema de leche.
Si se quiere sumar verduras, el choclo, la espinaca, el puerro y el morrón combinan especialmente bien con el pollo. En todos los casos, conviene cocinarlos previamente para evitar que larguen demasiada agua dentro de la preparación.
Un detalle importante es dejar reposar la tarta unos minutos al salir del horno. Eso permite que termine de asentarse y hace que las porciones mantengan mejor la forma al cortarlas.
Para una versión más intensa, se puede reemplazar parte de la mozzarella por queso pategrás, provolone o un queso semiduro.
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