Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez eligieron cerrar un círculo de la manera más simbólica. El 11 de agosto de 2026, exactamente diez años después del día en que se conocieron en una tienda de Gucci en Madrid, se casaron en el salón de su casa de Cascais, Portugal, en una ceremonia íntima en la que sus cinco hijos fueron los únicos invitados.
La fecha, el lugar y hasta la ropa tuvieron un significado especial. Lejos de organizar una boda multitudinaria, una de las parejas con mayor exposición del mundo apostó por la intimidad familiar. “Fue exactamente como lo había imaginado”, contó Georgina sobre una jornada en la que el lujo apareció en los detalles, pero sin desplazar el carácter personal de la celebración.
Todos vistieron Gucci. La elección funcionó como un guiño directo al comienzo de la historia de amor de la pareja y los diseños fueron realizados a medida bajo la dirección creativa de Demna, actual director artístico de la casa italiana, cofundador de Vetements y exdirector creativo de Balenciaga.
“Fue increíblemente especial vestir a Georgina y a Cristiano para este momento, sabiendo que su historia de amor comenzó en una tienda de Gucci en Madrid”, le dijo Demna a Vogue. “Hay algo muy romántico en ello: un hermoso círculo que se cierra, casi como un cuento de hadas moderno”, añadió.
El look de Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo
Para casarse, Georgina dejó de lado el clásico vestido de novia y eligió un conjunto blanco de dos piezas de Gucci. Llevó una camisa de seda de líneas depuradas y una falda tubo al cuerpo, un estilismo monocromático que completó con zapatos blancos de punta y taco alto con el característico herraje metálico de la firma.
Cristiano acompañó esa estética con un traje beige claro confeccionado a medida, remera blanca y mocasines en tono crema. La paleta neutra atravesó así todo el vestuario familiar y reforzó el espíritu despojado que los novios habían buscado para la ceremonia.
“No se trataba de disfrazarnos”, explicó Georgina a Vogue sobre el trabajo con Demna. “No quería que afrontáramos un día tan sencillo para nosotros vestidos con disfraces”.

Las joyas que Georgina eligió para su boda
Si el vestuario fue deliberadamente sobrio, las joyas marcaron el contrapunto. Georgina llevó piezas de alta joyería de Chopard pertenecientes a The Garden of Kalahari, una colección creada a partir del excepcional diamante Queen of Kalahari, una piedra en bruto de 342 quilates de la que surgieron 23 diamantes.
El conjunto se sumó a su imponente anillo de compromiso con diamante ovalado, que había mostrado públicamente un año antes. De esta manera, las piedras preciosas se convirtieron en el punto de máximo brillo de un look nupcial que, en materia de indumentaria, había evitado deliberadamente los códigos más tradicionales.

Los cinco hijos, protagonistas del casamiento
Los cinco hijos de la pareja también llevaron Gucci a medida y siguieron la misma gama cromática. Cristiano Jr. vistió camisa blanca y pantalón beige, mientras que las niñas llevaron vestidos naturales de líneas simples, acompañados por ballerinas y zapatos claros con detalles metálicos.
La elección reforzó la imagen que Georgina y Cristiano quisieron construir para ese día: no la de una gran producción social, sino la de una familia reunida en casa para uno de sus momentos más importantes.
Vale aclarar que las fotos de la boda estuvieron a cargo del reconocido fotógrafo alemán Juergen Teller, elegido por la pareja por su mirada artística y su estilo crudo y poco convencional, alejado de los tradicionales álbumes de casamiento.

