Queda el Luján y es la panadería más antigua de la Argentina: en manos de la misma familia desde 1875, sus sándwiches de miga son un suceso – GENTE Online
 

Queda el Luján y es la panadería más antigua de la Argentina: en manos de la misma familia desde 1875, sus sándwiches de miga son un suceso

Revista GENTE viajó a Luján para conocer de cerca este emblema gastronómico llamado Panadería Lucca, y habló con Marcos Scorzato, integrante de la quinta generación sanguínea, quien revela cómo lograron sostener un legado que ya lleva más de un siglo y medio.
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A pocas cuadras de la Basílica de Nuestra Señora de Luján, entre el movimiento cotidiano de vecinos y turistas, hay un local que lleva más de siglo y medio viendo pasar la historia. Detrás de su mostrador no sólo se venden panes, facturas y los famosos sándwiches de miga que se convirtieron en un clásico de la ciudad: también se conserva el legado de una familia que nunca dejó de trabajar en el mismo lugar.

Fundada en 1875 por el inmigrante italiano Ángel Lucca -quince años antes de que comenzara a construirse precisamente la basílica-, Panadería Lucca no sólo es considerada la más antigua de la Argentina, sino que continúa funcionando de manera ininterrumpida y bajo la conducción de la misma familia.

En una visita de Revista GENTE al histórico local, Marcos Scorzato, integrante de la quinta generación, repasa la historia del negocio, los cambios que atravesó a lo largo de casi 150 años y los secretos para mantener viva una tradición que pasó de abuelos a nietos.

Imágenes interiores de la panadería más antigua de nuestro país. Fue fundada en el año 1875 y permanece abierta sin interrupciones desde ese entonces.

"Formo parte de algo que para nosotros es una institución nacida en 1875 y al día de hoy es considerada la panadería más antigua de la República Argentina", cuenta Scorzato antes de explicar que significa la misma para él no es sencillo: "Es un orgullo y algo muy difícil de describir porque en mi caso formo parte desde que nací. Es un legado familiar que vengo arrastrando desde el día uno. Hay algo detrás que es difícil de explicar porque va por lo sentimental".

Ese vínculo comenzó mucho antes de incorporarse al negocio. Sus primeros recuerdos están ligados a los pasillos del local, donde jugaba junto a sus primos. "Me acuerdo de Fernandito, por ejemplo, que me empujaba en un canasto de pan. Más adelante, de salir del colegio y venir a merendar: me hacía un sanguchito de pan francés con jamón, queso, tomate, orégano y sal. Como en casa me tenían cortito con la comida, las cocineras me preparaban uno más para que me lo comiera escondido", memora entre risas.

Aunque estudió Derecho y ejerce como abogado, Marcos nunca terminó de alejarse del negocio familiar. "Siempre supe que de algún modo iba a estar acá. Me pasó de ejercer como abogado y preguntarme qué estaba haciendo ahí. Obvio que, como todo oficio, hay cosas buenas y malas, pero esto más que un trabajo es un hobby. El crecimiento y la trascendencia de la panadería a uno lo completan de felicidad", afirma Scorzato hinchando el pecho.

Uno de los hornos de Panadería Lucca, un emblema de la gastronomía de la ciudad de Luján.

Un negocio que atravesó cinco generaciones

La historia comenzó con Ángel Lucca, quien llegó desde Italia al puerto de Buenos Aires en 1871 tras una travesía en barco de alrededor de 60 días. Después de recorrer distintos puntos de la provincia, se instaló en Luján y en 1875 abrió -la llamada entonces- Panadería Italiana, que con el paso de los años pasó a llamarse simplemente Panadería Lucca porque, según cuentan, los vecinos decían de manera natural y espontánea: "Vamos a lo de Lucca".

"Él era un alma de dar muchas vueltas", relata Marcos sobre el fundador. "Antes de fundar el negocio tuvo contacto con el expresidente Bartolomé Mitre, a quien le llevó pan cuando estuvo detenido en el Cabildo. Yo digo, en broma, que de un modo u otro fue el primer delivery", señala entre risas.

Marcos Scorzato lleva adelante el negocio familiar junto a primos y hermanos.

Los primeros tiempos fueron muy distintos a los actuales. "Desde sus inicios y durante 60 años sólo vendíamos pan. No había otra cosa. Bueno, pan y tallarines. Las facturas recién llegaron en 1945", relata. Para él, la evolución del negocio puede resumirse en "tres grandes tres hitos: pan, facturas y, en 1985, los sándwiches de miga. Los tres productos son lo más importante del negocio".

Todos los días preparan cientos de facturas para los locales y turistas.

El furor por los sandwichs de miga de Panadería Lucca

Si durante las primeras décadas el pan era prácticamente el único producto del local, con el paso del tiempo las facturas comenzaron a ganar protagonismo. Así, desde mediados de los años 80, los sándwiches de miga se transformaron en un verdadero fenómeno.

"Hoy lo que más se vende son los sándwiches", relata Marcos a nuestro medio. Lo cierto es que tanto locales como turistas se acercan hasta allí para conseguirlos. "En tiempos de fiestas de fin de año elaboramos 10 mil sándwiches triples -afirma-. En un día común preparamos aproximadamente 2.000 sanguchitos. Vendemos en el mostrador y además abastecemos a unos 40 comercios que revenden nuestros productos".

Los sándwiches de miga son uno de los productos estrella de la panadería.

Entre los gustos favoritos del público, el ranking es claro: "El número uno es el clásico de jamón y queso. Después viene el de huevo con jamón cocido, y terceroel de salame con queso. Mi preferido, igual, sigue siendo el de salame y queso", admite Marcos Scorzato.

El secreto para que una empresa familiar sobreviva casi 150 años

Actualmente, la panadería está administrada por seis socios, todos integrantes del clan Scorzato. Una característica que se mantiene prácticamente desde su fundación. "Nosotros siempre fuimos una empresa familiar, desde los dueños hasta muchos de los empleados. La mayoría de la gente que trabajó acá también formaba parte de nuestra sangre. La cosa siempre se mezcló. Yo trabajé con mi tío abuelo Luis y hoy seguimos compartiendo el proyecto entre distintos familiares", señala.

Marcos y Fernando son primos y trabajaron toda la vida juntos en Panadería Lucca.

Después de casi siglo y medio de historia, Marcos cree que la fórmula para sostener un emprendimiento entre varias generaciones es sencilla de decir, aunque difícil de aplicar. "La clave para trabajar en familia es la paciencia y el amor. Hay que ponerse en el lugar del otro y hay que estar presente ", concluye.

Dónde queda la panadería más antigua de la Argentina

Fundada en 1875, Panadería Lucca está ubicada en Lavalle 598, esquina Mariano Moreno, en pleno centro de la ciudad de Luján, provincia de Buenos Aires. El histórico local abre todos los días de 7:30 a 20:30, mientras que los miércoles y sábados extiende su horario hasta las 21:00, permitiendo que vecinos y turistas puedan acercarse a probar algunos de sus productos más emblemáticos, como sus tradicionales sándwiches de miga, panes y facturas.

Fotos: Diego García
Videos y redes sociales: Juan Rostirolla.



 
 

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