Enviada especial a Estados Unidos
Entre miles de camisetas albicelestes, bombos, banderas y canciones que coparon las calles de Dallas en la previa del debut de la Selección Argentina ante Jordania por el Mundial 2026, hubo tres hinchas que lograron destacarse de inmediato.
Vestidos con hábitos celestes y blancos, rosarios colgando del cuello y sonrisas imposibles de ocultar, recorrieron el primer gran banderazo realizado en el Klyde Warren Park como si fueran celebridades. Todos querían una foto con ellos.
Revista GENTE conversó con estos tres fanáticos que llegaron desde Córdoba y Salta para acompañar a la Scaloneta en una nueva aventura mundialista. Detrás de los llamativos disfraces aparecieron una historia familiar, una amistad construida alrededor de la Selección y una misión tan simple como poderosa: llevar fe a cada ciudad que reciba a Lionel Messi y compañía.

El más joven de los tres fue el primero en contar cómo nació la idea. “La idea fue de mi papá”, reveló entre risas mientras señalaba a uno de sus compañeros de viaje, responsable de un look que se convirtió en una de las grandes atracciones del encuentro de hinchas argentinos en Texas.
Sin esquivar el protagonismo, el padre tomó la palabra y explicó el origen de la iniciativa. “La idea es que alentemos a los argentinos a creer, a creer en la Selección, a creer en el capitán y bueno, acá estamos. Una locura hermosa”, dijo emocionado.
Un traje pensado para la fe, no para el calor de Texas
Si hubo algo que puso a prueba la pasión de estos hinchas fue la temperatura. Dallas recibió a los fanáticos mundialistas con jornadas que rozaron los 40 grados, un escenario poco amigable para quienes decidieron recorrer la ciudad vestidos con largos hábitos confeccionados especialmente para la ocasión.
Pero ni siquiera eso los hizo replantearse la apuesta. “La verdad es que el calor es tremendo, es un traje para Siberia pero bueno. Acá estamos y nos lo aguantamos”, reconoció entre carcajadas el ideólogo de los disfraces.
Cuatro mundiales, pero el primero vestido de monja
Después llegó el turno del integrante más experimentado de la expedición. Oriundo de Salta, el hincha contó que ya acumuló cuatro Copas del Mundo siguiendo a la Selección Argentina.
“Es el cuarto Mundial pero el primero que vengo con disfraz. Es para ir innovando”, comentó. Sin embargo, aclaró que la elección del atuendo no fue solamente una cuestión de originalidad. Para él, el hábito simbolizó algo mucho más profundo: la confianza que siente por este equipo argentino.
“Aparte de las entradas caras, tenemos un gran equipo como el anterior, creo que sólido y gran DT, un gran cuerpo técnico. Bueno, qué decir del capitán y la verdad que bueno, nada, con fe, transmitiendo que hay que creer y bueno, se puede dar el bicampeonato. Vamos por eso”, sostuvo.

El mensaje para Lionel Scaloni
Entre cánticos dedicados a Messi y banderas que flameaban sin descanso, GENTE les propuso un ejercicio simple: imaginar que tenían a Lionel Scaloni frente a ellos. La respuesta llegó cargada de emoción.
“Qué gracias por todo lo que nos fue dando, por lo que nos hace disfrutar, por la esperanza que nos da, la alegría, por todo esto, miles de personas acá. Hermoso”, expresó el salteño.
A su lado, el creador de los disfraces también se mostró profundamente agradecido: “Esto es una locura. La verdad que una emoción muy grande vivirla con él. Quedó mucha gente en Argentina bancándonos. Así que bueno, una emoción muy grande, muy grande”, señaló.
El sacrificio detrás del sueño mundialista
Llegar a Estados Unidos no fue sencillo. Como ocurre con miles de argentinos que persiguen a la Selección por el mundo, el viaje implicó meses de planificación, ahorros y esfuerzos familiares.
“Por supuesto que hemos hecho mucho sacrificio para estar acá y creo que eso es algo fundamental para disfrutar y transmitir fe, que la gente crea en la Selección y sabemos cosas, así que vamos a llegar lejos”, aseguró el más joven del grupo.
Sus palabras dejaron en evidencia que para ellos el Mundial no fue solamente un evento deportivo. Fue una experiencia de vida construida a partir de la pasión compartida.

Las promesas para que continúe la cábala
Como todo buen hincha argentino, ninguno quiso irse sin dejar una promesa. El salteño (Esperanza) aseguró que, si las cosas salen bien para la Selección, se dejará crecer el pelo (risas).
El más joven (Blanca), en tanto, eligió una promesa aún más simbólica: volver al próximo Mundial junto a su padre (Celeste) y utilizando exactamente el mismo traje. La razón fue simple: no quiere romper la cábala.
Mientras Dallas se teñía de celeste y blanco y los hinchas seguían cantando por Messi, las tres “monjas” argentinas continuaban posando para las fotos, repartiendo sonrisas y transmitiendo el mensaje que los llevó hasta allí: creer en la Selección y en su capitán.
Contenido audiovisual: Martina Cretella
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