La Familia Real británica volvió a quedar en el centro de la escena tras el anuncio del tercer embarazo de la princesa Eugenia, hija del príncipe Andrés y Sarah Ferguson.
Sin embargo, más allá de la feliz noticia, el comunicado emitido por el Palacio de Buckingham llamó la atención por un detalle inédito que no pasó desapercibido para los expertos en realeza.
Es que por primera vez, la Corona omitió cualquier referencia a las familias de los futuros padres, una tradición habitual en este tipo de anuncios oficiales.

La princesa Eugenia, de 36 años, espera su tercer hijo junto a su esposo, Jack Brooksbank. La noticia fue confirmada el pasado 4 de mayo mediante un breve comunicado del Palacio, donde se informó que el bebé nacerá durante el verano europeo y que sus hijos, August y Ernest, están entusiasmados con la llegada de un nuevo integrante.
Además, el texto señaló que el rey Carlos III ya había sido informado y se encontraba “encantado” con la noticia. Pero hubo una ausencia que despertó inmediatamente especulaciones: no se mencionó ni a los York ni a la familia Brooksbank, algo que sí ocurrió en todos los anuncios anteriores relacionados con Eugenia y también con su hermana, la princesa Beatriz.

En 2020, cuando Eugenia anunció su primer embarazo, el comunicado destacaba explícitamente que el príncipe Andrés, Sarah Ferguson, la reina Isabel II, el príncipe Felipe y los padres de Jack estaban “encantados” con la noticia. Lo mismo ocurrió en 2023 con la llegada de Ernest, cuando Buckingham aseguró que “la familia” celebraba el embarazo.
La fórmula también se utilizó en los anuncios de Beatriz de York, tanto con el nacimiento de Sienna como con el de Athena. Por eso, para muchos observadores reales, el reciente silencio no sería casual, sino una decisión estratégica para evitar asociar el feliz acontecimiento con la delicada situación que atraviesa el príncipe Andrés.
El complejo presente del príncipe Andrés y el peso de los escándalos en la familia York
La omisión cobra todavía más relevancia en medio de un contexto especialmente sensible para el duque de York. Aunque Andrés perdió sus títulos militares y el tratamiento de “Su Alteza Real” tras el escándalo por su vínculo con Jeffrey Epstein, sus hijas conservaron intacto su estatus dentro de la monarquía y permanecen en la línea de sucesión al trono.

Sin embargo, el apellido York volvió recientemente a ocupar titulares negativos. A comienzos de este año, el príncipe Andrés, Sarah Ferguson y sus hijas aparecieron mencionados en documentos difundidos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos vinculados a la investigación sobre Epstein. Aunque ni Eugenia, ni Beatriz, ni Ferguson enfrentan acusaciones, la exposición mediática volvió a poner a la familia bajo una intensa presión pública.
A esto se suma que Andrés continúa arrastrando el impacto de años de controversias. Su cercanía con Epstein provocó su salida de la vida pública en 2019, y desde entonces su figura se convirtió en una de las más incómodas para Buckingham.

En ese contexto, muchos especialistas consideran que el Palacio optó por un anuncio cuidadosamente medido, enfocado únicamente en Eugenia, Jack y sus hijos, evitando cualquier referencia que desviara la atención hacia el exduque de York.
Mientras tanto, el futuro bebé de Eugenia ya tiene un lugar asegurado dentro de la monarquía: cuando nazca, ocupará el puesto número 15 en la línea de sucesión al trono británico, detrás de su madre y de sus hermanos mayores, August y Ernest.


