Tiene menos de 300 habitantes, tierras rojas y un río cristalino: el Copacabana escondido en Córdoba – Revista GENTE
 

Tiene menos de 300 habitantes, tierras rojas y un río cristalino: el Copacabana escondido en Córdoba

Aislado de los grandes circuitos turísticos, este rincón cordobés sorprende con un río que atraviesa el valle, paisajes de tierras rojizas y tradiciones artesanales que pasan de generación en generación. Una alternativa para descubrir otra cara de las sierras y desconectarse de la rutina.
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Cuando se escucha el nombre Copacabana, es probable que la primera imagen sea la famosa playa de Río de Janeiro. Sin embargo, Argentina tiene su propio destino con ese nombre y la postal es completamente diferente: un pequeño pueblo de menos de 300 habitantes rodeado de tierras rojizas, palmares y naturaleza.

Copacabana se encuentra en el departamento Ischilín, en el norte de Córdoba, dentro de una región mucho menos transitada que los grandes centros turísticos de la provincia. Está a unos 45 kilómetros de Deán Funes y aproximadamente 137 kilómetros de Córdoba capital.

Su ubicación y su reducido tamaño son parte de su encanto. Las calles de tierra y el ritmo tranquilo conviven con un paisaje en el que aparecen palmas de Caranday, quebrachos y molles, además de formaciones de arenisca que aportan sus característicos tonos rojizos.

Pero este rincón cordobés guarda algo más: un río, antiguas huellas arqueológicas y tradiciones artesanales que todavía forman parte de la vida cotidiana.

Un río entre tierras rojas y palmares

El río Copacabana atraviesa el valle y se convierte en uno de los principales atractivos naturales de la zona. En algunos sectores, el agua queda contenida entre las rocas y forma ollas naturales que resultan especialmente atractivas durante los días de calor.

Copacabana conserva un entorno rural rodeado de vegetación autóctona y los característicos paisajes del norte cordobés.

A su alrededor aparece un paisaje donde el monte serrano se encuentra con características propias del bosque chaqueño. Los palmares de Caranday son una de las imágenes distintivas y tienen, además, una importancia especial para los habitantes.

La tranquilidad del entorno permite organizar caminatas y recorridos para observar la vegetación autóctona. Es una experiencia muy diferente a la que ofrecen los destinos cordobeses atravesados por el turismo masivo.

Las huellas que guarda Copacabana

La naturaleza no es el único motivo para conocer el pueblo. Cuevas, aleros de piedra, morteros y pictografías dan cuenta de la presencia de antiguos pobladores en esta región.

Otro de sus puntos históricos es la Iglesia Nuestra Señora de Copacabana, cuya construcción data de alrededor de 1812. En sus inmediaciones también se encuentran el cementerio y la Estancia Copacabana.

La tradición religiosa tiene un momento particularmente importante cada 2 de febrero, cuando se celebra la fiesta patronal en honor a la Virgen de la Candelaria. La jornada incluye expresiones religiosas y tradiciones locales como la procesión y el desfile gaucho.

El pueblo donde las artesanías son parte de la vida cotidiana

La palma de Caranday no solamente transforma el paisaje. Sus hojas son utilizadas por los habitantes para realizar diferentes artesanías.

Canastos, sombreros y otros objetos forman parte de un oficio transmitido a lo largo de generaciones. De esta manera, conocer Copacabana también permite acercarse a una tradición artesanal estrechamente relacionada con los recursos naturales de la región.

El pequeño pueblo combina naturaleza, historia y tradiciones artesanales en una zona alejada de los grandes circuitos turísticos.

La experiencia puede completarse con sabores típicos de la gastronomía cordobesa, entre ellos preparaciones regionales como cabrito al horno y dulces caseros.

Cómo llegar a Copacabana, Córdoba

Copacabana está ubicada en el norte provincial, a unos 137 kilómetros de la ciudad de Córdoba y a 45 kilómetros de Deán Funes. Al tratarse de una zona rural, el tramo final del recorrido se realiza por caminos que conectan las pequeñas localidades de la región.

Desde la Ciudad de Buenos Aires, la distancia ronda los 800 kilómetros, por lo que el viaje en auto puede demandar entre 10 y 11 horas.

Para quienes parten desde CABA, otra posibilidad es volar hasta la ciudad de Córdoba y continuar el recorrido por tierra hacia el norte provincial.


 
 

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