El azulcrema no es solo un color: es una pasión que atraviesa generaciones, une a familias y despierta emociones a lo largo y ancho de México. Este 12 de octubre, el Club América celebró 110 años de historia, y lo hizo rodeado de homenajes, recuerdos y gestos que trascendieron la cancha y el tiempo.
Desde su fundación en 1916, las Águilas han dejado una huella imborrable en el fútbol mexicano, construyendo una identidad que va mucho más allá de los títulos. El festejo de su aniversario número 110 fue la prueba viva de ese legado: una jornada en la que directivos, jugadores, leyendas y aficionados se unieron para rendir tributo a una institución que ha sabido reinventarse y mantenerse vigente.
Una fiesta para todos: el corte de pastel y el homenaje a la historia
En las instalaciones de Coapa, el corazón del americanismo, se vivió una de las escenas más representativas de la celebración. Ferran Reverter, director general de Grupo Águilas, y Santiago Baños, presidente deportivo, encabezaron el tradicional corte de pastel junto a Henry Martín e Irene Guerrero, capitanes de los equipos varonil y femenil. Pero la fiesta no se limitó a las figuras principales: representantes de fuerzas básicas, futbol adaptado y hasta trabajadores de cocina y jardinería compartieron el momento, recordando que el América es, ante todo, una gran familia.
La emoción se extendió más allá de las fronteras. Clubes internacionales como Betis, Mónaco y la Serie A italiana, así como la Federación Mexicana de Futbol, enviaron sus felicitaciones. Adidas, patrocinador del club, organizó una dinámica especial en la que seis leyendas —Sambueza, Paul Aguilar, Mosquera, Moisés Muñoz, Zague y Luis Hernández— convivieron con aficionados y entregaron jerseys conmemorativos, reforzando el vínculo entre pasado y presente.
El mensaje que tocó fibras: André Jardine y el honor de dirigir al América
Entre los muchos gestos que marcaron la jornada, uno destacó por su carga emotiva. André Jardine, entrenador que conquistó seis títulos con las Águilas, incluido el histórico tricampeonato, envió un mensaje que resonó en el corazón de los aficionados. "Fue y siempre será un honor dirigir a este equipo. Gracias por cada momento, por cada título y por esta afición que lo da todo", escribió el brasileño. "El Club América es historia viva. Hoy celebro junto a ustedes y siempre estaré en la torcida". Sus palabras, llenas de cariño y gratitud, reflejaron el sentimiento de quienes han hecho del América una parte fundamental de sus vidas.
Una felicitación inesperada: José Ramón Fernández y el poder de la historia
El aniversario también trajo consigo una sorpresa que pocos imaginaron: la felicitación de José Ramón Fernández, uno de los periodistas deportivos más críticos y reconocidos por su postura "antiamericanista". En un gesto que sorprendió a propios y extraños, Fernández dejó de lado viejas rivalidades para enviar un saludo al club: "Saludos y felicidades al América por su aniversario", expresó a través de un video. Su mensaje, breve pero simbólico, es testimonio de la magnitud que ha alcanzado el América en el imaginario del fútbol mexicano, capaz de unir —aunque sea por un día— a quienes han estado en lados opuestos de la historia.
Más que títulos: el sentimiento que permanece
El Club América celebra mucho más que sus triunfos. Celebra a las generaciones que han hecho de su escudo y sus colores un símbolo de identidad, a los ídolos que marcaron épocas y a los trabajadores anónimos que sostienen el día a día de la institución. Celebra, sobre todo, a una afición que ha sabido transmitir su pasión de padres a hijos, y que este 110 aniversario encontró nuevas razones para sentirse orgullosa.
Porque la historia del América no solo se cuenta en trofeos, sino en los recuerdos, los gestos y las emociones que siguen escribiéndose cada día. Y, después de más de un siglo, la fiesta azulcrema apenas comienza.


















































