Un impacto en el pecho puede desencadenar una emergencia cardíaca incluso sin una enfermedad previa. Ese fenómeno, conocido como commotio cordis, fue mencionado por especialistas como una posible explicación de lo ocurrido con Jesús de Miguel, el delantero del Tenerife que murió este martes 3 de noviembre, a los 30 años, después de chocar con el arquero del Andorra, Jesús Owono. La hipótesis todavía no fue confirmada.
El futbolista sufrió un paro cardiorrespiratorio y fue reanimado antes de quedar internado en terapia intensiva. Su posterior fallecimiento abrió interrogantes sobre el mecanismo que desencadenó el cuadro: los informes médicos y forenses deberán establecer la causa exacta.

Cómo un golpe puede alterar los latidos
La Asociación Americana del Corazón explica que la commotio cordis es una afección muy poco frecuente que ocurre cuando un traumatismo directo en el pecho coincide con una breve fase vulnerable del ciclo eléctrico cardíaco. Esa combinación puede alterar el ritmo y provocar un paro repentino.
La clave no está solamente en la intensidad del impacto. También importa el instante preciso en que se produce: la ventana de vulnerabilidad dura apenas milisegundos. Si el golpe ocurre en ese momento, puede desencadenar una fibrilación ventricular.
En esa arritmia, los ventrículos pierden su contracción coordinada y el corazón deja de impulsar sangre eficazmente hacia el cerebro y los demás órganos. La persona puede desplomarse en segundos. El fenómeno puede presentarse en un corazón estructuralmente sano y se distingue de una contusión cardíaca, en la que existe daño físico en el órgano.

Por qué se estudia esta posibilidad
Laura Osuna, traumatóloga deportiva y jefa de los servicios médicos del Rayo Majadahonda, planteó esta explicación durante una entrevista con Antena 3. Sin embargo, aclaró: “Tampoco se sabe definitivamente. Hay que esperar a la autopsia”.
La secuencia de un golpe torácico seguido de un colapso permite considerar esa posibilidad, pero no alcanza por sí sola para establecer un diagnóstico. La evaluación debe descartar otras lesiones o enfermedades que puedan explicar el paro cardíaco.
La importancia de la atención inmediata
La commotio cordis se registra principalmente en deportistas jóvenes y fue documentada en disciplinas como béisbol, hockey y lacrosse. Uno de los casos más conocidos fue el de Damar Hamlin, jugador de la NFL que sobrevivió a un paro cardíaco durante un partido en 2023.
Ante un colapso con pérdida de respuesta y ausencia de respiración normal, se debe activar el servicio de emergencias, iniciar RCP y utilizar un desfibrilador externo automático cuanto antes, siguiendo sus indicaciones. La rapidez de esa respuesta aumenta las posibilidades de supervivencia.
En el caso de De Miguel, todavía faltan elementos para reconstruir el mecanismo médico del fallecimiento. La commotio cordis sigue siendo una posible explicación, pendiente de los resultados de la investigación y de los estudios correspondientes.






















































