A un mes de la muerte de Noelia Castillo, la joven española de 25 años que recibió la eutanasia tras un prolongado conflicto judicial con su familia, su madre, Yolanda Ramos, reapareció públicamente con un fuerte mensaje en contra de la legislación vigente. A través de un video difundido en redes sociales, la mujer cuestionó los fundamentos de la ley y reclamó su eliminación.
“Por favor, que esta ley desaparezca. No quiero que haya más Noelias. No quiero que pase más esto. Esta ley de la eutanasia tiene que desaparecer completamente”, expresó Ramos en un mensaje dirigido al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.
La historia de Noelia estuvo marcada por años de padecimientos vinculados a su salud mental. En el período previo a su muerte, ocurrida el 26 de marzo, había atravesado varios intentos de suicidio, internaciones en centros psiquiátricos y contaba con un reconocimiento de discapacidad por enfermedad mental. Su solicitud de eutanasia, presentada en abril de 2024, derivó en una batalla legal impulsada por su familia para intentar impedir el procedimiento.

En su testimonio, Ramos insistió en que la situación de su hija no encuadraba en los supuestos que, según afirma, justifican la aplicación de la eutanasia. “Nos han dicho que es para personas con enfermedades terminales, pero no es verdad. Mi hija no tenía ninguna enfermedad terminal”, sostuvo.
La angustia de la mamá de Noelia Castillo
La mujer también remarcó que, de acuerdo con la información médica que recibieron, el cuadro de Noelia no era irreversible. “Tenía toda una vida por delante” y su enfermedad “no era degenerativa”. Por el contrario, aseguró que se trataba de una condición que “según iba haciendo años, iría mejorando”.
Otro de los puntos que cuestionó fue la evaluación del sufrimiento físico. Según su relato, la joven no padecía dolor crónico en los términos que suelen asociarse a este tipo de prácticas. “No tenía dolor crónico”, afirmó, y explicó que no se le habían recetado analgésicos de alta intensidad como morfina. En ese sentido, indicó que ese tipo de medicación fue solicitada recién en marzo de 2025, con el objetivo de reforzar el pedido de eutanasia.
Ramos también denunció la falta de participación de la familia en el proceso de decisión. “Siendo la madre de Noelia, no tuve ningún poder de decisión”, señaló, en contraste con el rol que, según explicó, sí tienen los integrantes del comité de garantías previsto por la ley.
El caso generó un fuerte impacto y reavivó el debate sobre los alcances de la eutanasia, especialmente en situaciones vinculadas a la salud mental. En ese contexto, la madre de la joven adelantó que impulsará una iniciativa para acompañar a otras personas en situaciones similares. Al cierre de su mensaje, anunció la creación de una fundación que llevará el nombre de su hija, con el objetivo de asistir a “todas las personas que tengan enfermedades mentales” o algún tipo de discapacidad.

