La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó un nuevo capítulo con la reconstrucción de las primeras horas de búsqueda. En una conferencia de prensa encabezada por Gabriel Vega, padre de la adolescente asesinada, los abogados de la familia explicaron por qué la causa no apuntó desde el inicio contra Claudio Gabriel Barrelier, el único detenido por el crimen.
El nombre que apareció primero fue otro: Franco. Según detalló la abogada Fernanda Alaniz, esa fue la persona mencionada por Melisa Heredia, madre de Agostina, cuando realizó la denuncia por la desaparición de su hija.
"Cuando la madre de Agostina realiza la denuncia, apunta a Franco. No se tenía ni el apellido de este chico. Estábamos buscando un Franco y no sé cuántos hay en la ciudad. Fue la mamá quien lo denunció, fue todo lo que aportó", explicó Alaniz ante los medios.

La primera pista de la investigación
De acuerdo con lo reconstruido por los letrados, en las primeras horas del expediente la investigación se concentró en ese joven, aunque no se había aportado su apellido ni otros datos filiatorios precisos.
La hipótesis inicial indicaba que Agostina podía haber estado con un tal Franco. Por eso, desde la mañana del día siguiente a su desaparición, la Justicia ordenó medidas para intentar ubicarlo y constatar su domicilio.
"Hacia allí apuntaba la denuncia de la madre; se presumía que Agostina estaba con él en ese momento. Se revisaron los antecedentes de Franco, la persona hacia donde apuntaba la investigación", explicaron los abogados.

El problema, según señalaron, era la falta de información concreta: solo tenían un nombre de pila. Esa situación, aseguraron, complejizó el trabajo de la Policía y de la Fiscalía durante las primeras horas.
"No se tenía el apellido de Franco. Estábamos buscando a un Franco y nada más. O sea, el fiscal y toda la policía que estaba trabajando, buscaban a un Franco. ¿Cuántos Francos hay en la ciudad?", plantearon.
Por qué Franco quedó fuera de la causa
Con el avance de las averiguaciones, los investigadores lograron ubicar al joven y reconstruir sus movimientos. Fue entonces cuando apareció el dato que cambió el rumbo de la pesquisa.

Según los registros mencionados por los abogados, Franco había estado detenido y recuperó la libertad recién el domingo a las 2.30 de la madrugada. Esa coartada permitió descartarlo como sospechoso directo en la desaparición de Agostina.
A partir de ese momento, la causa empezó a girar con más fuerza hacia Claudio Barrelier, quien hasta entonces había aparecido en el expediente de otra manera: como un supuesto intermediario y como una persona cercana al entorno familiar.
Cómo apareció el nombre de Claudio Barrelier
En paralelo a la búsqueda de Franco, un remisero aportó una descripción que luego resultaría clave: la de Claudio Gabriel Barrelier. Sin embargo, en un primer momento esa información no despertó sospechas inmediatas.
Según explicaron los abogados, Barrelier fue presentado ante los investigadores como un "amigo íntimo de la familia" y como una persona de confianza. Incluso, aseguraron que al comienzo no sabían que el detenido había estado involucrado en una causa por secuestro el año anterior.
Alaniz sostuvo que, de acuerdo con los datos que se fueron aportando en las ampliaciones indagatorias, Barrelier aparecía señalado como "un buen hombre, un hombre de familia".
Por eso, según los letrados, hasta el martes a la mañana la causa no hacía foco en él como sospechoso principal.
Los primeros movimientos judiciales
Los abogados también detallaron la cronología de las primeras actuaciones realizadas tras la denuncia. Según indicaron, el domingo a las 08:30 se recibió formalmente la denuncia por la desaparición de Agostina, radicada por su madre.
A las 09:58, se entregó la constancia legal de la denuncia. A las 10:00, se incorporó al expediente la fotografía de la adolescente aportada por la familia. Apenas minutos después, a las 10:12, la Policía comunicó formalmente el hecho a la Fiscalía del Distrito 3, Turno 7.
A las 10:20, la ayudante fiscal ordenó medidas urgentes: la activación del protocolo de desaparición de personas, la inserción del pedido de paradero y la verificación inmediata de las redes sociales de Agostina.
En ese mismo tramo de la mañana, según remarcaron los abogados, también se dispuso que un comisionado policial se abocara a constatar el domicilio de Franco, el joven mencionado en la denuncia inicial.
Más tarde, a las 10:42, se informó la desaparición al jefe de la brigada de la Comisaría 13. A las 11:15, se agregaron nuevos datos de la menor y se notificó al 911 y a la SENAF. A las 11:19, el caso fue transferido al Departamento de Protección de Personas.
El reclamo del padre de Agostina
Durante la conferencia, Gabriel Vega cuestionó la falta de precisión en los primeros datos aportados a la causa.
"Cuando una denuncia es ambigua, no sabés para dónde encarar. Si vos tenés una pérdida de un hijo, tenés que decir todo desde un principio. Simple", expresó.

Y agregó: "No tengo relación con la madre, así que lo que ella diga o haga… Cada uno toma sus propias decisiones".
Mientras tanto, la causa terminó dando un giro decisivo con el avance sobre Barrelier, hoy único detenido por el femicidio de Agostina. Para los abogados de la familia, la aparición inicial del nombre de Franco permite entender por qué la investigación demoró algunas horas en enfocar sus sospechas sobre el hombre que finalmente quedó imputado.
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