El actor estadounidense Jason Momoa acaba de sumar a su universo personal un Bentley que no se parece a ningún otro. No es un SUV de lujo, no es una limusina moderna ni uno de esos eléctricos de diseño futurista que parecen hechos para estacionar frente a una alfombra roja. Es algo bastante más raro, más artesanal y, justamente por eso, más interesante: un Bentley Blower Jnr hecho a medida por Hedley Studios, inspirado en el Bentley Blower de 1929, con motor eléctrico y detalles personalizados que lo convierten en una pieza única.

La base del proyecto ya es especial. El Bentley Blower Jnr es una recreación a escala del 85% del Bentley 4½ Litre Supercharged de 1929, uno de los autos más emblemáticos de la historia deportiva de la marca británica.
El Blower original nació en una época en la que correr era tan glamoroso como peligroso. Era grande, pesado, ruidoso y brutal, con un enorme sobrealimentador al frente que le dio su apodo: “Blower”. El Blower Jnr conserva esa silueta, esa trompa con actitud de locomotora aristocrática y esa imagen de auto de preguerra que lo caracteriza.
La diferencia está debajo de la piel. En lugar de aquel motor térmico monumental, el Blower Jnr utiliza un sistema eléctrico de 48 voltios, con un motor de 15 kW, equivalente a unos 20 caballos. Ofrece una autonomía estimada de unos 105 kilómetros y una batería de 10,8 kWh que puede cargarse por completo en un período de entre tres y cinco horas.
La unidad encargada por Jason Momoa tiene más de 100 componentes hechos a medida o diseñados especialmente. La pintura exterior fue creada con el nombre Momoa Crimson, mientras que la carrocería incorpora detalles en latón envejecido, un tablero fabricado en madera de koa y un selector de marchas con forma de calavera tallada a mano en latón, una pieza que demandó más de 100 horas de trabajo.

También hay una placa “Momoa 1 of 1” en el interior, para dejar claro que no habrá otro igual. Y en el radiador aparece el número 666, un homenaje al abuelo del actor, apodado “El Diablo”.
El Bentley Blower Jnr puede parecer un capricho de colección, pero no es un objeto estático para mirar detrás de una soga. Es legal para circular en distintos mercados. En la Unión Europea y el Reino Unido está clasificado como vehículo L7e, con una velocidad máxima de 70 km/h. En Estados Unidos entra dentro de la categoría LSV, donde queda limitado a 40 km/h.
La unidad de Momoa tiene algo que muchos autos millonarios no consiguen: relato. No es sólo “el auto caro de una celebridad”. Es una pieza que habla de su dueño, de su origen, de su abuelo, de su gusto por lo artesanal y de su manera de mirar el lujo. En tiempos donde la ostentación suele venir en envase repetido -misma SUV negra, mismo interior blanco, misma foto frente al jet-, este Bentley juega con una elegancia mucho más rara.

El Bentley Blower Jnr de Jason Momoa no cambiará el futuro del automóvil. No moverá las estadísticas de electrificación. No será tendencia de mercado ni solución urbana. Pero sí confirma algo bastante más humano: todavía hay lugar para autos que existen porque alguien quiso convertir una historia personal en objeto rodante.
Y eso, en una industria que a veces se toma demasiado en serio, vale oro. O latón envejecido, para respetar el tono de la obra...
La primera foto de este artículo fue generada con IA.


