Horas después de que Valentín Yankelevich diera una entrevista en la que por primera vez acusó a su padre, Darío Giordano, de violencia física y psicológica, su abuelo materno, con quien se fue a vivir para escapar del "infierno" —como lo definió—, también acercó su palabra. "Estoy contando esto y estoy muy sensible... Recordar esto me cuesta mucho, lo que sufrieron estos chicos", dijo, entre lágrimas.
"La primera que notó esto fue Cris (Morena) —empezó aclarando el productor televisivo sobre el rol de quien fuera su esposa, y con quien tuvieron a Romina Yan—. Lo digo porque, como no está tan mencionada en la nota, pareciera que no lo hubiera notado o no hubiera actuado. Cris lo notó, y me habló a mí, me advirtió: 'Está pasando algo raro, prestale atención a los chicos'".
La referencia no era solo sobre Valentín sino también sobre Franco, el hermano mayor, y Azul, la menor. "Yo le empecé a prestar atención a los chicos. En principio pensé que era algo pasajero, pero cada vez era más fuerte y más grande", agregó Gustavo —en una nota telefónica que le dio a Intrusos—, y recordó que Franco fue el primero que le pidió irse a vivir con él, cuando tenía 11 años; meses después también lo haría Valentín.
"Franco me dijo: 'Abuelo, quiero irme a vivir con vos', pero no me dijo que le pegaban. Le dije: 'Voy a hablar con tu papá y le voy a pedir que vengas una semana conmigo y vemos cómo te sentís, y un día le pedimos de venir más tiempo conmigo, si vos querés'".
"Cuando me junté con Darío, me contesté: 'De ninguna manera, yo soy el dueño. Hasta los 18 años van a hacer lo que yo quiera'. Y ahí me di cuenta de que estaba pasando algo más grande de lo que yo pensaba", explicó Yankelevich.
"A la semana lo pasé a buscar a Franco (por el colegio para ir a almorzar) y no hablaba. Así, dos veces más. Hasta que le dije: 'No puede ser que de pronto dejaste de hablar conmigo. Me tenés que contar qué pasa'. 'Abuelo, si vos le contás esto a papá me va a matar. Cuando se enteró que yo te pedí de ir a vivir con vos una semana me cagó a trompadas, me desmayó a golpes'".
Fue entonces cuando Gustavo no lo dudó: "Yo te voy a ayudar", le dijo a Franco, aunque el mensaje, claro, también alcanzaba a Valentín y Azul. "No había más tiempo", contó el productor, quien se asesoró con abogados de familia porque "no era fácil" conseguir que sus nietos dejaran la casa de su padre —a quien sus tres hijos lo describían como "un monstruo"— para mudarse con él y de esa manera, protegerlos.
Por qué pasó tanto tiempo hasta que Valentín Yankelevich logró denunciar a su padre, Darío Giordano
Gustavo Yankelevich también aclaró que "los chicos hubieran querido hablar desde el primer día", pero evitaron hacerlo "para que la Justicia pudiera manejarse libre", ya que cualquier declaración pública podría entorpecer el proceso.
"Me dieron la tenencia por tres meses y ellos no podían volver a su casa: hubiera sido un desastre —puntualizó—. Todos los días me monitoreaban para ver cómo estaban los chicos. Entonces, no se podía hablar, ni los chicos decir la verdad. Cuando me dieron la tenencia definitiva ya habían pasado tres años. Franco ya tenía 18, pero Azul estaba en el colegio. Valen también, pero a él no le importaba hablar, pero le importaba su hermana".

Por esa razón, prefirieron esperar a que Azul terminara la escuela y, una vez que se mudó a Estados Unidos para seguir con sus estudios, tanto Franco como Valentín hablaron con su hermana para pedirle su autorización para revelar la historia. "Y aunque ella hubiera preferido no hacerlo, los entendió. 'Si ustedes tienen necesidad de hacerlo, háganlo', les dijo —recordó su abuelo—. A Valentín se dio la oportunidad de hacerlo, y lo hizo".



















































