Desde las 23, Deseo, una antigua fábrica textil de Villa Ortúzar reconvertida en espacio cultural de 2.000 metros cuadrados, recibe el programa Nocturno, que el festival MUTEK dedica a la música bailable y la cultura de la noche. La arquitectura industrial pasa a ser parte del sonido durante siete horas.
Abre Carlos Alfonsín, presencia legendaria de la escena local. Lo sigue NVST, la suiza que debuta en Argentina con un live armado con máquinas, loops, voz y edición en tiempo real, un recorrido que mezcla breakbeat, techno, acid e industrial. Después toma los controles la alemana Dana Ruh, referente de la escena de Berlín, en formato DJ set.

El tramo final es del japonés Satoshi Tomiie, figura ineludible en la historia del house. Esta vez no llega con bandejas: presenta una performance modular en vivo, con sintetizadores e instrumentos electrónicos, donde la música se construye a partir de decisiones tomadas en el momento.

La Joya viaja de la sala teatral a la pista
La puesta suma una pieza que ya tuvo su estreno. La Joya, de Martín Huberman & El Estudio Normal, se vio por primera vez el miércoles junto a Klauss en el Teatro San Martín. Es una estructura escultórica de 60 ópticas de automóviles que, con secuencias de luz programadas, multiplica reflejos en acrílicos y cromados. Esta noche se muda a Deseo y pasa de escenario a la italiana a dispositivo lumínico para bailar.
En paralelo, Artlab abre Digi Lab, el programa de reflexión e intercambio sobre creatividad digital, arte sonoro y audiovisual. Las actividades son de acceso gratuito.

Mañana: la bóveda del Planetario y el cierre en La Nube
El domingo la programación se parte en dos climas. En el Planetario Galileo Galilei, con funciones a las 17, 18, 19 y 20, el formato fulldome convierte la bóveda de veinte metros en pantalla. Manami Sakamoto & Yuri Urano presentan la première sudamericana de Metaract, y el dúo francés Studio Lemercier (Joanie Lemercier y Juliette Bibasse) hace lo propio con Nebulae, un viaje desde un paisaje terrestre hasta galaxias y fenómenos cósmicos.
Las argentinas Motia & Nait Saves recuperan Log in to your Life, que tras su paso por MUTEK.AR 2024 viajó a Montréal y volvió en versión fulldome, y Qoa & Joaquina S. estrenan mundialmente una obra pensada para el domo.

Desde las 18, La Nube, un predio abierto de la Costanera Norte con rampa circular de hormigón y terrazas entre la vegetación, ofrece el cierre. Primeiro inaugura la tarde con material de Music for Horses, su primer álbum, y la chilena Paula OS suma voz, ambient y trip-hop con su disco solista Image.
Luego el dúo DIOM, formado por Carolina y Bika, lleva el IDM hacia el trance y el jungle. Ya de noche, Satoshi Tomiie vuelve, esta vez como DJ, y la madrugada queda para Barem, referente argentino del minimal techno ligado históricamente al sello Minus de Richie Hawtin.

Lo que ya pasó en esta edición
La Edición 8 arrancó el miércoles 7 en la Sala Martín Coronado del Teatro San Martín, obra de Mario Roberto Álvarez inaugurada en 1960. El programa A/Visions reunió a Klauss y Martín Huberman con el estreno de La Joya, y a la canadiense Myriam Bleau con Hypermobility, una performance con láseres volumétricos que convierte la luz en presencia física dentro de la sala.

El jueves 8 la actividad se dividió en dos. En el Centro de Experimentación del Teatro Colón, un espacio del subsuelo creado en 1989, el dúo Heidi Giel & Manu Schaller trabajó con piano, Rhodes, acordeón procesado, theremin y sintetizadores. En Comité 357, el Simposio V juntó obras lumínicas de Arturo Peruzzotti, Constanza Schwartz y Matías Kroitor, con diseño sonoro de Francisco Rousset.
El viernes 9 fue la noche más larga del festival en Artlab, la casa de MUTEK.AR, con casi diez horas de programa desde las 19. Hubo conciertos audiovisuales de Drune con visuales de Hernán Roperto, de Ana Vojnov con visuales de G4bit y del italiano 555n (Gadi Sassoon), que adelantó material de su álbum debut Sanremo 2077. Koiwa aportó síntesis en vivo, Dana Ruh llevó la noche a la pista con un DJ set y SKSSS cerró en formato live, con Dana Cozzi a cargo de los visuales en el tramo final.





















































