La Plaza de Mayo se transformó en una pista a cielo abierto con el show del “cura DJ” Guilherme Peixoto, que reunió a miles de personas en una propuesta tan inesperada como convocante. Con la Casa Rosada de fondo, el sacerdote portugués combinó música electrónica, luces y fragmentos de mensajes del papa Francisco en un homenaje que buscó conectar la espiritualidad con un lenguaje contemporáneo.
El evento, que implicó un fuerte operativo de seguridad y cortes de tránsito en el microcentro, generó una postal distinta del corazón político del país: jóvenes bailando, familias y curiosos compartiendo un mismo espacio en clave festiva. Así, la histórica plaza sumó un nuevo capítulo a su larga lista de manifestaciones, esta vez atravesada por el pulso del techno y un mensaje de encuentro.
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Fotos: RS Fotos / Unar.