El pueblo fantasma argentino que llegó a tener más de 1000 habitantes y hoy solo conserva dos vecinos – GENTE Online
 

El pueblo fantasma argentino que llegó a tener más de 1000 habitantes y hoy solo conserva dos vecinos

Supo tener más de mil habitantes y una intensa actividad ferroviaria. Hoy, con apenas dos residentes permanentes, atrae a viajeros que buscan historias, silencio y paisajes detenidos en el tiempo.
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En el sur de Córdoba existe un pueblo donde el silencio se volvió parte del paisaje. Curapaligüe, ubicado en el departamento Presidente Roque Sáenz Peña, es uno de esos destinos que parecen detenidos en el tiempo: antiguas construcciones, calles casi vacías y una estación ferroviaria que todavía recuerda sus años de mayor movimiento.

Aunque hoy viven allí apenas dos personas de forma permanente, la localidad supo tener más de 1000 habitantes. Su historia estuvo marcada por el ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, que impulsó el crecimiento de muchos pueblos del interior argentino durante el siglo XX.

Con apenas dos habitantes permanentes, el pueblo conserva calles silenciosas y construcciones que parecen detenidas en el tiempo.

Un pueblo que creció alrededor del tren

En sus años de esplendor, Curapaligüe tuvo almacenes, panaderías, farmacia, escuela, médicos y distintos comercios que sostenían la vida cotidiana de la comunidad.

La estación era el corazón del pueblo. Por allí pasaban pasajeros, mercaderías y buena parte de la actividad económica local. Pero con el deterioro del sistema ferroviario y la caída del movimiento comercial, comenzó un proceso de despoblamiento que cambió para siempre la fisonomía del lugar.

Qué ver en Curapaligüe

El principal atractivo es la antigua estación de tren, símbolo de aquel pasado ferroviario que todavía define la identidad del pueblo.

También se destacan la capilla, la histórica Escuela N.º 3 y varias construcciones antiguas que permiten imaginar cómo era la vida cuando el pueblo estaba lleno de actividad.

Hoy, sus calles silenciosas atraen a turistas, curiosos y fotógrafos que buscan retratar paisajes rurales, fachadas detenidas en el tiempo y rincones cargados de historia.

La antigua estación de tren es uno de los principales símbolos del pasado ferroviario de Curapaligüe.

Una escapada distinta

Curapaligüe no ofrece grandes circuitos turísticos ni propuestas masivas. Su encanto está en lo contrario: la tranquilidad absoluta, el aire rural y esa sensación de estar recorriendo un lugar donde el tiempo dejó marcas visibles.

Para quienes disfrutan de los pueblos fantasma, la historia ferroviaria y los destinos poco convencionales, este rincón cordobés propone una experiencia diferente.

Cómo llegar

Curapaligüe se encuentra a unos 20 kilómetros de Laboulaye y a aproximadamente 30 kilómetros de General Levalle. Desde Buenos Aires, el viaje en auto demanda cerca de 7 horas y 45 minutos, principalmente por la Ruta Nacional 7.



 
 

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