Las recetas de pollo al horno siguen liderando búsquedas porque combinan practicidad, buen rendimiento y sabores clásicos que funcionan siempre. Esta versión con papas aplastadas suma además una textura crocante irresistible que transforma una comida simple en un plato mucho más atractivo.
El gran secreto para que el pollo no quede seco está en cocinarlo primero a temperatura moderada y recién al final subir el horno fuerte. Ese cambio permite que conserve jugosidad por dentro mientras logra piel dorada y crocante por fuera.
Las papas también tienen su truco: hervirlas previamente y aplastarlas antes del horno genera más superficie de contacto y permite que se doren mucho mejor. El resultado es una guarnición mucho más sabrosa que las papas tradicionales.
Ingredientes
- 4 patas muslo de pollo
- 800 g de papas pequeñas
- 3 dientes de ajo
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de pimentón
- 1 cucharadita de mostaza
- Sal y pimienta
- Romero fresco
Paso a paso
- Hervir las papas hasta que estén tiernas.
- Escurrirlas y aplastarlas suavemente.
- Colocar las papas y el pollo en una fuente.
- Mezclar aceite, ajo picado, mostaza y pimentón.
- Untar el pollo con esa mezcla.
- Condimentar las papas con sal y romero.
- Cocinar en horno medio durante 35 minutos.
- Subir la temperatura del horno.
- Cocinar 15 minutos más hasta dorar.
- Servir bien caliente.
Tips
- No aplastar demasiado las papas para que no se rompan.
- El romero combina muy bien con pollo y horno fuerte.
- También se puede hacer con muslos o alitas.
- Un chorrito de limón al final realza muchísimo el sabor.
Mirá También

