-Fue un papelón haber dicho que había ántrax y después desmentirlo, Lombardo?
-En absoluto. Se cumplieron todas las normas internacionales, las del Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se descubrió un bacilo Gram positivo (N. de la R.: el Gram es un tipo de estudio que se hace con una coloración, y puede dar negativo o positivo), y teníamos la obligación de declarar el alerta sanitario. Además, ya había trascendido por los medios que había un caso positivo, y si no lo hubiéramos hecho, nos hubieran acusado de que durante 14 días -los necesarios para el estudio profundo que se hizo luego- la gente habría estado con riesgo de contagio. Es más, todavía hoy no se puede afirmar nada...
-¿Cómo?
-Mire, si usted me pregunta si hay ántrax, si le digo que no, le miento. Y si le digo que sí, le miento también.
-¡¿Cómo!? ¡¿No se sabe con certeza si hubo o no?!
-No. Hoy, lo más próximo es pensar que se halló un bacilo turigensis antraciforme. Por eso las esporas de este ántrax son más chicas que las habituales. Porque está manipulado genéticamente.
-Usted dice "de este ántrax". Entonces, ¿de qué hablamos?
-Mire, es muy difícil explicarle a alguien que no estudió biología y quiere una definición por sí o por no. Si yo pongo cuatro patas y una tabla es una mesa, si sumo dos más dos es cuatro. En biología, entran dos pacientes a un hospital con el mismo diagnóstico y se los trata igual, pero uno se muere y el otro vive. Entonces, tenemos que hubo un bacilo que se dijo que era Gram positivo.
Resultó, en un 82 por ciento, ántrax, y en un 92 por ciento, turigensis. Puede ser cualquiera. Entonces, en ese momento, cuando todavía faltaban hacer pruebas, nosotros tuvimos que decir: "Señores, alerta sanitaria, esto es ántrax". Porque así venía el informe. Pero en la conferencia, el doctor Andrés Ruiz (director del Instituto Malbrán) dijo que seguiríamos investigando. Por eso se inyectaron cepas de ese bacilo en ratones y no se murieron, y dijimos que había perdido la positividad, y aguzando más los estudios, no dio una matriz genética exacta de ninguno de los bacilos conocidos.

Lombardo en el patio del Colegio William Morris frente a un busto de ese educador. Allí funciona un templo evangélico, religión que profesa el ministro.

El domingo 4, el ministro, que es pastor laico de la Iglesia Evangélica Metodista, toma la comunión en un templo del barrio de La Boca, donde nació.