Cuarenta minutos tardó en llegar. Cuarenta minutos desde la puerta del Arena hasta la platea. Las luces de
Univisión, Telemundo y los flashes del Miami Herald apuntaban a ella. La prensa americana quería saber si era cierto que estaba radicada en Miami. El público se paraba para saludarla y preguntarle cuándo haría un programa sólo para ellos. Luis Miguel estaba por salir a escena cuando Susana Giménez consiguió acomodarse en su butaca.
"Así es siempre, todos la reconocen y la quieren. No pasa día sin que la llame algún periodista norteamericano para pedirle una
entrevista", cuenta uno de los amigos que periódicamente hablan con ella desde Buenos Aires para tenerla al tanto de la crisis argentina. La misma fuente asegura que la diva está muy preocupada, pero que por ahora no piensa volver al país.
Instalada en su lujoso departamento de Fisher Island, Susana busca descansar y -a la vez- organizarse. Es que en septiembre debe volver a la pantalla de
Telefé. Pero eso no es todo, porque además quiere armar nuevos proyectos. Cuentan que está a full con los espectáculos: fue a ver un recital de Luis Miguel, y viajó a Los Angeles y Las Vegas para ponerse al día con las obras teatrales de mayor éxito.
¿De Jorge Rodríguez? Sí, hay noticias. Se hablan a diario, él viajó tres veces a visitarla y ella vendrá por unos días en marzo para -entre otras cosas- estar con él.
"Jorge ahora está en la Argentina porque tenía que resolver unos temas personales y ver algunos negocios, pero ellos están juntos y
bien", aseguró un amigo del empresario.

Vive en Miami, pero se hace escapadas a Los Angeles, junto a Jorge Rodríguez. Susana asegura que no están distanciados y que necesitaba alejarse de todo para pensar en su futuro.

Susana tiene su base en Miami por siete meses. Desde allí, viaja, hace shopping, ve los espectáculos que más la tientan, recibe la visita de su hija Mercedes y come con Gloria y Emilio Estefan.