El Negro no murió. O si lo hizo, hay un impostor vestido con su misma piel cetrina (ni mencionar los ojos marrones), que se hace llamar igual ("Alberto Orlando Olmedo"), respira exacto desenfado (apenas llegó al colegio le pidió a su madre que se llevara la "
molesta corbata"), de entrada le contesta con monosílabos a la prensa ("Obvio", "Claro", "Ajá", "Seguro"), invita a cuanto amigo le falta monedas para ir a los videos ("Mis incondicionales se llaman Matías, Pablo, Leandro, Miguel y Emanuel"), y lanza típicas frases de atorrante ("Ojalá la única materia del colegio fuera Fútbol, o, de última, Computación").
-¿Te hicieron el examen de ADN?
-Sí.
-¿Y?
-Y -se tienta antes de lanzar el chascarrillo-… soy hijo de mi papá.
"De mi papá" y de su mamá, Nancy Herrera (42). "Un calco -comparte ella-.
La prolongación del Negro. Y pensar que el pobre nunca supo que yo estaba embarazada de Albertito (13). O quizá… Si yo lo presentí, ¿por qué él no?
-saca del arcón de la memoria una añeja anécdota-. Antes de que se lo llevara la ambulancia, cuando mi marido se cayó el 5 de marzo del piso 11 y murió en Mar del Plata, me cuenta el médico Vicente Marino que empecé a
gritar: '¡No me dejes, amor! ¡No me dejes que estoy embarazada!'. El tema es que yo no lo sabía. Incluso, mientras estuve internada tres días en la Clínica Gascón con ataques de nervios, me hicieron el análisis y salió negativo. Recién a los 15 días volví a intentarlo y apareció la confirmación".
Tanto la impactó a Nancy el peculiar momento, que guarda los test en una cajita, junto con los recuerdos de Albertito. "Aunque cada vez acá hay menos lugar para juntar cosas. En cualquier momento estallan los cuatro placards. Entre los álbumes de fotos, las viejas pilchas del Negro (que incluyen medias de lana tejidas por la actriz) y nuestras cosas cotidianas, casi no queda espacio". Habla del cómodo y sencillo cuatro ambientes situado en un decimotercer piso de la avenida San Juan al 1900, aquel que la pareja compró durante el 83 a fuerza de ahorros luego de varias temporadas teatrales. El mismo donde ahora congenian Nancy, la empleada Sonia, Lucas (8, del segundo matrimonio de Herrera) y
Albertito.
Albertito. De nuevo Albertito.
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Nació el 26 octubre de 1988 en la Clínica del Sol, Capital Federal, Buenos Aires. Pesó 2,750, midió 27 centímetros y, según su madre de acuerdo con la cantidad de medios que aguardaban afuera, "parecía que hubiese llegado el Mesías.
No me interesa seguir la carrera de papá -le dijo Albertito a GENTE el lunes, tras salir del colegio-. Tampoco me veo como médico o profesional. Bah, como profesional de algún deporte en una de ésas sí".">
"No me interesa seguir la carrera de papá -le dijo Albertito a GENTE el lunes, tras salir del colegio-. Tampoco me veo como médico o profesional. Bah, como profesional de algún deporte en una de ésas sí".