Candela Arizaga (23) volvió a activar su Instagram y, como viene pasando desde que estalló el escándalo con Facundo Moyano (41), cada historia que sube se lee en clave de mensaje cifrado. Esta vez el recurso fue una cita ajena: la modelo retomó en sus historias un fragmento del célebre monólogo de Moria Casán sobre la resaca emocional que llega después del exceso.
"Después de la fiesta llega la depresión post fiesta, luego la resaca y con ella la culpa", contó La One en su unipersonal The Hole (2016) que se viralizó tiempo después, donde reflexiona sobre el precio de entregarse a los placeres de la noche.
En el agudo texto Casán también describe la crudeza de "llegar sola a casa con temblores en el cuerpo y en el alma", concluyendo que "hay que estar en el agujero para salir del agujero" y que la vida "es una fiesta y hay que bebérsela".

La elección no pasó inadvertida. Nadie leyó la cita como una casualidad estética: llegó justo en medio de dos frentes que la modelo viene sosteniendo en simultáneo desde hace días –las versiones sobre un nuevo romance y la exposición pública de su vínculo con el exdiputado– y funcionó, para buena parte de quienes la siguen, como una forma indirecta de procesar en voz alta lo que atravesó desde la madrugada del 4 de agosto.
¿Antes o después de Moyano? Las sospechas de un nuevo romance
Todo esto se da en medio de rumores que vinculan a Arizaga con otra persona. Fue el periodista Gustavo Méndez fue quien instaló la versión, tanto en sus redes sociales como al aire de La Mañana con Moria (eltrece): según contó, Arizaga estaría saliendo con un joven de su misma edad, con quien habría sido vista en Villa Constitución, la localidad santafesina donde nació y donde hoy vive su padre.
"La joven de 23 años, ex de L-Gante, y quien se vio envuelta en un escándalo policial con el sindicalista, estaría saliendo con un muchacho de su edad", escribió Méndez, que además dejó picando la pregunta que después circuló en todos los programas de espectáculos: "¿Antes o pos Moyano?". El comunicador fue más allá y se cuestionó si el propio Moyano llegó a saber de la existencia de este vínculo, y anticipó que, ante la eventual confirmación, el entorno de la modelo podría salir a instalar que se trata "de un amigo".

Según esa misma versión, Arizaga estaría prácticamente sin salir de la casa de su padre, lejos de Alvear –la localidad rosarina donde vive su madre– para eludir las guardias periodísticas que se instalaron apenas su nombre quedó ligado al de Moyano. Por el momento, ni la modelo ni el supuesto nuevo novio confirmaron nada: se trata, hasta ahora, de una versión periodística. Pero el dato reabrió una pregunta incómoda para la causa judicial: si ese romance existiera y fuera anterior o simultáneo al vínculo con Moyano, ¿qué pasaría con el relato de "éramos novios" que ambos declararon ante la Justicia?
El sorpresivo pedido judicial de Candela
Su abogado, Roberto Herrera, presentó un pedido formal para que la modelo amplíe su declaración testimonial en la causa que investiga a Moyano por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, a cargo de la fiscal Florencia Nocerez. Según fuentes judiciales, la ampliación no implicaría un cambio sustancial respecto de su primera declaración –en la que ya había descartado la violencia de género y habló de un "brote"–, sino que apunta a sumar aclaraciones sobre aspectos que, según se indicó, no recordó en su momento y que resultarían relevantes para el contexto general del caso. Todavía no hay fecha confirmada para esa nueva audiencia.
El pedido se conoció el mismo día en que declararon ante la fiscalía los primeros tres policías que tuvieron contacto con Arizaga la madrugada del episodio: el oficial que la interceptó en la vía pública y las dos agentes que la acompañaron hasta el Hospital Pirovano. Los tres ratificaron lo asentado en el sumario inicial, incluida la versión de que, al momento de ser interceptada, la joven manifestó que Moyano la había golpeado y la mantenía encerrada contra su voluntad.
"No quiero que me escondan más": la foto de París que blanqueó la intimidad con Moyano
Un día antes de la cita a Moria, Arizaga había dado otro golpe de timón. Todo empezó cuando compartió la captura de un informe de TN que repasaba sus viajes del último año –Las Vegas, Los Ángeles, Punta del Este, Cancún, París, Roma, Bariloche, Nueva York– en momentos en que se instalaba el dato de que la joven no registra actividad laboral declarada ante ARCA.
Lejos de esquivar el tema, salió a responder de un modo directo: "Todos los viajes fueron con mi ex, mi pareja y 2 en familia que fueron mis mayores sueños cumplidos. Ni idea, no tengo la culpa que elijan mal a sus novi@s", escribió, y agregó en mayúsculas: "ENCIMA SE OLVIDARON DE PONER UN PAR DE VIAJES MÁS! JAJAJA".

Pero la publicación que más repercusión generó fue la siguiente: una foto junto a Moyano en Disneyland París, con el exdiputado abrazándola por detrás frente al parque, una postal que hasta entonces no había circulado. Sobre un fondo negro, Arizaga sumó la frase que terminó de instalar la lectura de indirecta: "Y acá porque no quiero que me escondan más y de paso 'sus otras novias' lo vean", cerrando el mensaje con un "(humor)" entre paréntesis que no alcanzó para bajarle el tono al comentario.

La secuencia llegó apenas después de que Moyano diera una serie de entrevistas televisivas en las que reconstruyó su versión de la madrugada del 4 de agosto, sostuvo que no hubo violencia de género ni privación ilegítima de la libertad, y aseguró que el consumo de sustancias "estaba circunscripto" a Candela. El exdiputado, que continúa imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad mientras la Justicia analiza la causa, también había subido días atrás una imagen suya semidesnudo en la cama junto a su perro, por el Día del Niño.
Entre la cita a Moria Casán, la foto de París, los rumores de un nuevo affaire y la ampliación de su declaración, Arizaga parece decidida a manejar su propio relato en medio del escándalo.

