Entre lágrimas y atravesada por la angustia, Vanesa Jiménez, la mamá del niño de 8 años de Termas de Río Hondo que permanece en Buenos Aires en medio de una compleja causa por presunto abuso sexual, habló públicamente y pidió volver a encontrarse con su hijo.
En diálogo con Noticiero 7, la mujer aseguró que desde que su hijo salió de Santiago del Estero junto a su padre apenas pudo hablar con él en dos oportunidades. “Estoy muy angustiada. Hace cuánto que no sé nada de mi hijo”, expresó.
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Según relató Jiménez, el nene se fue con la expectativa de pasar unos días de vacaciones en Mar del Plata. Sin embargo, después se desencadenó el conflicto judicial que enfrentó las posturas de sus padres y abrió una disputa entre las jurisdicciones de Santiago del Estero y Buenos Aires.
“Fue con la esperanza, con las ganas de irse a Mar del Plata, de vacaciones, y después pasó todo esto. Quiero justicia por mi hijo. No sé nada de mi nene”, sostuvo la mujer.

Los mensajes que mostró la mamá del niño
Uno de los momentos más sensibles de la entrevista se produjo cuando Jiménez habló del contacto que tuvo con su hijo. “He logrado hablar dos veces nada más con mi nene”, aseguró.
Además, mostró ante las cámaras mensajes que, según explicó, recibió del chico. “Él me dice ‘te amo mamá’. Es todo mentira lo que están diciendo”, afirmó.
La mujer también salió al cruce de las acusaciones que habían surgido alrededor del caso y defendió públicamente el vínculo que mantenía con su único hijo.
“Que nadie me juzgue a mí como mamá porque yo sé lo que soy como mamá con mi hijo. Yo lo protejo mucho, es mi único hijo. Todo lo que hago es por él”, manifestó durante la entrevista.
Jiménez insistió, además, en que espera que la investigación pueda determinar qué pasó. “Confío en la Justicia y quiero que se haga justicia por mi hijo”, remarcó.
El pedido de la abogada para que el niño vuelva a Santiago del Estero
Nataly Montero, abogada de Jiménez, explicó durante el informe que presentó un recurso de amparo con el objetivo de solicitar la intervención del Ministerio Pupilar e insistir con el pedido para que el menor sea restituido a Santiago del Estero.
“Se presentó un amparo solicitando como primera medida que se dé intervención al Ministerio Pupilar, intimando a que se realice nuevamente el pedido de exhorto para que el menor sea traído y restituido a su provincia de origen”, explicó la letrada.
Montero señaló que existe una investigación penal preparatoria por una denuncia de abuso sexual y sostuvo que una de las medidas que todavía están pendientes es la Cámara Gesell, procedimiento destinado a escuchar al niño en condiciones especialmente preparadas para protegerlo.
“Ya hace aproximadamente un mes que esta investigación se encuentra paralizada sin poder producir una de las pruebas más importantes, que es la Cámara Gesell, donde tenemos la posibilidad de poder escuchar a ese niño y darle la protección que corresponde”, afirmó.
La abogada sostuvo, desde la posición de la representación de Jiménez, que el traslado del chico fuera de Santiago del Estero impidió avanzar con esa medida. También planteó que consideran que el menor podría estar atravesando una situación de “lineamiento parental”, hipótesis de la defensa materna que debe ser evaluada por los profesionales y autoridades intervinientes y que no constituye un hecho acreditado.
Por ese motivo, Montero reclamó que la Cámara Gesell se concrete dentro del debido proceso y con las garantías necesarias para que el testimonio pueda incorporarse válidamente al expediente.
Mientras continúa la disputa judicial alrededor de dónde y bajo qué condiciones debe avanzar la investigación, Jiménez concentró su mensaje en un pedido: volver a tener contacto con su hijo. “Quiero justicia por mi hijo”, repitió entre lágrimas, a la espera de una resolución que defina los próximos pasos del caso.
La denuncia por presuntos abusos en rituales y el rol del padre del niño
El caso se inició a partir de la denuncia de presuntos abusos sexuales sufridos por el niño de 8 años en el marco de supuestos rituales realizados en la vivienda de su madre, en Las Termas de Río Hondo.

Según la versión difundida por el padre del menor, Rodolfo Alonso, el chico habría relatado episodios de abuso y señalado incluso la presunta presencia de autoridades locales en esas reuniones, acusaciones de extrema gravedad que permanece bajo investigación.
Tras los primeros estudios médicos, Alonso trasladó a su hijo a Buenos Aires, donde fue atendido en el Hospital Garrahan y quedó bajo resguardo judicial. Esa decisión profundizó el conflicto: mientras el padre sostuvo que buscaba proteger al menor, la representación de la madre lo acusó de haber obstaculizado la investigación al sacarlo de Santiago del Estero antes de la realización de la Cámara Gesell.
