La pasión por el automovilismo terminó en tragedia este domingo en Córdoba. Brahian Zárate González, un joven de 25 años oriundo de la capital provincial, murió luego de ser atropellado durante un grave accidente ocurrido en una prueba del Rally Sudamericano, en la zona de Traslasierra. Su muerte conmocionó tanto a la comunidad fierrera como a quienes seguían el evento, que fue suspendido tras el dramático episodio.
El hecho ocurrió cerca de las 11 de la mañana en el tramo Giulio Cesare, en Mina Clavero, cuando un auto de competencia despistó en una curva y terminó impactando contra un grupo de espectadores que se encontraba al costado del camino.
Se trató de un Volkswagen Polo número 20, tripulado por el piloto paraguayo Didier Arias y su navegante Héctor Núñez. Según los primeros reportes y los registros audiovisuales que comenzaron a circular en redes sociales, el vehículo pasó de largo en una curva, dio varios giros y se desvió hacia una zona donde había público apostado para seguir la competencia.

Brahian fue alcanzado por el impacto y sufrió heridas gravísimas. Fue trasladado de urgencia al Hospital de Mina Clavero, pero pese a los esfuerzos médicos, los profesionales confirmaron su fallecimiento poco después de su ingreso. Además, una mujer resultó herida en el mismo episodio y fue derivada a un centro de salud, donde permanece bajo observación.
Dolor por la muerte del espectador en medio del evento
La noticia generó profundo dolor entre familiares, amigos y fanáticos del rally, especialmente porque Brahian había asistido como espectador para vivir una jornada vinculada a una de las grandes pasiones deportivas de Córdoba. En una provincia donde el automovilismo y el rally forman parte de una identidad cultural muy arraigada, el impacto de la tragedia fue inmediato.
Tras el siniestro, se activó un operativo de emergencia en la zona y la organización resolvió suspender la competencia. Paralelamente, se iniciaron actuaciones judiciales para determinar cómo se produjo el accidente y si se respetaban las condiciones de seguridad dispuestas para el público.
Uno de los puntos que ahora busca esclarecer la investigación es la ubicación de los espectadores al momento del despiste y si el sector donde se encontraba Brahian estaba habilitado para presenciar la carrera. El accidente también volvió a poner el foco sobre los riesgos en este tipo de competencias, donde la cercanía del público con los tramos suele ser parte de la experiencia, pero también puede convertirse en un factor crítico ante cualquier pérdida de control de los vehículos.
Mientras avanza la investigación, la muerte de Brahian Zárate González dejó una marca dolorosa en el Rally Sudamericano y reabrió el debate sobre las medidas de prevención en eventos de este tipo.
