Si hay un nombre que viene pisando fuerte en la industria cinematográfica durante los últimos años, ese es el de Nicholas Galitzine. A sus 31 años, este carismático actor británico logró consagrarse como el nuevo "chico de oro" de Hollywood gracias a una seguidilla de éxitos imparables en el género romántico.
Primero conquistó al público adolescente con Corazones malheridos, luego elevó la temperatura como la realeza británica en el fenómeno Rojo, blanco y sangre azul, y hace dos años terminó de enamorar a la crítica protagonizando la taquillera La idea de ti junto a la consagrada Anne Hathaway.

Sin embargo, Galitzine sabía que para consolidarse definitivamente en la cima de la industria necesitaba un desafío radical que lo sacara de su zona de confort. Y ese momento finalmente llegó.
Esta semana, Nicholas llegó a los cines encarnando a uno de los héroes más icónicos de la cultura pop: el príncipe Adam, mundialmente más conocido como He-Man, en el esperado live-action de Amos del Universo.
Músculos, espada y un legado histórico
Lejos de los trajes a medida y las miradas seductoras de sus proyectos anteriores, el póster oficial de la película reveló una nueva imagen corporal que dejó a sus seguidores sin palabras.

Para lucir los icónicos músculos de acero de He-Man, Galitzine tuvo que dejar atrás su silueta de galán y someterse a una transformación física radical. Aprovechando su pasado como deportista, el actor británico encaró un exigente entrenamiento de hipertrofia, rutinas de fuerza militar y una estricta dieta de superávit calórico para ganar volumen limpio en tiempo récord.
El desafío de levantar la mítica espada era enorme, sobre todo al tratarse de la primera gran adaptación de la franquicia al cine desde la versión de 1987 protagonizada por Dolph Lundgren. Sin embargo, Nicholas asumió la presión con total seguridad y cuenta con el mejor de los respaldos ya que días atrás, durante un evento promocional, el mismísimo Dolph Lundgren -quien interpretó a He-Man en los ochenta- le "entregó la espada" simbólicamente, elogiando su carisma y dándole su bendición para mantener vivo el atractivo de este universo.

Sangre azul, rugby y un casting por accidente
Pero, ¿quién es realmente el hombre detrás de la Espada del Poder? Nacido en Londres en septiembre de 1994, la vida de Nicholas parece sacada de uno de sus propios guiones.
Curiosamente, su facilidad para interpretar a príncipes de cuentos de hadas no es mera casualidad: el actor es descendiente directo de la Casa de Golitsin, una de las familias nobles más importantes del antiguo Imperio Ruso que debió exiliarse tras la revolución.
Sin embargo, la actuación no siempre fue su plan A. Durante su adolescencia, Galitzine soñaba con convertirse en jugador profesional de rugby, hasta que una grave lesión en el manguito rotador lo obligó a abandonar el deporte para siempre. Fue entonces cuando el destino hizo de las suyas.

En una reciente entrevista, el británico confesó que llegó a su primera audición casi por casualidad… y por amor.
"Fui al festival de Edimburgo porque me gustaba mucho una chica que iba a participar allí. Fui para perseguirla, terminé participando en una obra y ahí me descubrieron en una agencia", relató entre risas sobre sus atípicos inicios.
Hoy, convertido en uno de los rostros más codiciados de la pantalla y con un innegable talento musical (canta y toca la guitarra en varias de sus cintas), Nicholas intenta mantener los pies sobre la tierra ante la explosión de su fama. "El título de 'galán' es un halago, pero a veces viene con el estigma de que solo sos una cara bonita. Yo lucho contra el síndrome del impostor, y tengo como objetivo probar que puedo hacer personajes complejos y distintos", reflexionó antes de lanzar una tentadora sonrisa.
Fotos: Gentileza @Sonypicturesarg, UIP y redes sociales
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