El debut amargo de Marcelo Gallardo con Ecuador: autocrítica, calma y el desafío de reconstruir – Revista GENTE
 

El debut amargo de Marcelo Gallardo con Ecuador: autocrítica, calma y el desafío de reconstruir

El técnico argentino vivió una dura primera experiencia al frente de la 'Tri' con una derrota 3-0 ante Corea del Sur, pero apuesta al trabajo, la autocrítica y la paciencia para transformar el golpe en aprendizaje y futuro.
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El primer partido de Marcelo Gallardo como entrenador de la selección de Ecuador no fue el soñado. En el imponente estadio de Suwon, Corea del Sur, la 'Tri' cayó por 3-0 en un amistoso internacional que marcó el inicio de una nueva etapa bajo el mando del técnico argentino. El resultado, lejos de lo esperado, dejó un sabor amargo, pero también abrió la puerta a la reflexión y al trabajo paciente que Gallardo propone para el futuro inmediato.

El golpe fue duro, pero el ex River Plate no se permitió dramatismos. “No fue el debut esperado. Tenemos que poner todo en contexto”, expresó Gallardo tras el encuentro, en un mensaje que buscó contener la ansiedad y poner el foco en el proceso. La derrota, explicó, debe ser el punto de partida para corregir errores, evaluar rendimientos y comenzar a inyectar sus ideas futbolísticas en un equipo que apenas empieza a conocerlo.

Un estreno condicionado: viaje largo y poco tiempo de trabajo

El contexto no fue sencillo. Ecuador llegó a Asia con poco tiempo de preparación, varios jugadores se sumaron tarde a la concentración y Gallardo apenas pudo dirigir un entrenamiento en cancha antes de su debut oficial. El desgaste del viaje, las pocas horas de descanso y la falta de rodaje colectivo terminaron pesando, especialmente en el segundo tiempo, cuando el equipo perdió energía y claridad.

El propio entrenador lo reconoció: “Nos empezó a pasar factura el viaje, el poco descanso y las pocas horas de dormir. En el segundo tiempo los muchachos padecieron”. A pesar de la adversidad, Gallardo valoró la actitud competitiva del primer tiempo, aunque admitió que a su equipo le costó generar peligro y concretar los ataques prometedores.

Un resultado que duele, pero no define

La caída ante Corea del Sur no solo significó un inicio adverso para Gallardo, sino que también extendió una racha negativa para los entrenadores extranjeros que debutan con Ecuador: desde 2015, los últimos cinco técnicos foráneos comenzaron su ciclo con derrota. Sin embargo, el 3-0 fue la diferencia más amplia en esos estrenos, un dato que suma presión pero también invita a la autocrítica y la resiliencia.

Durante el partido, Gallardo se mostró activo en el banco, buscando variantes y dando indicaciones, pero los goles de Oh Hyeon-Gyu y Son Heung-Min en un lapso de apenas cuatro minutos sentenciaron el trámite. Sobre el final, Lee Dong-Gyeong selló el marcador y el equipo ecuatoriano se quedó sin respuestas.

La autocrítica y el mensaje de calma

Lejos de buscar excusas, Gallardo insistió en la importancia de analizar la derrota con perspectiva. “Hay que tener calma en la derrota, más allá de que duela. Hay que descansar y empezar a inyectar conceptos futbolísticos y de ideas. Corregir sobre cuestiones tácticas”, señaló, dejando claro que el trabajo recién comienza y que el verdadero desafío será transformar el tropiezo en aprendizaje.

El entrenador también subrayó la necesidad de una evaluación individual y colectiva: “Hay que poner todo arriba de la mesa sin volverse locos. Tenemos que hacer una evaluación individual y del equipo”. Su mensaje, lejos de la resignación, fue el de un líder que entiende los tiempos del fútbol y apuesta a la construcción paciente de una identidad.

Lo que viene: tiempo para trabajar y una nueva oportunidad

La próxima cita para Ecuador será el 1 de octubre ante Japón, en Yokohama, por la Copa Kirin. Allí, Gallardo tendrá la oportunidad de sumar entrenamientos, pulir detalles y empezar a plasmar su propuesta futbolística. Dependiendo del resultado, la 'Tri' jugará la final o el partido por el tercer puesto cuatro días después, en un torneo que también integran Panamá y Nueva Zelanda.

“Esto recién inicia. Está bueno que duela la derrota, está una sensación de querer recuperarte pronto. Queremos que el próximo partido nos encuentre mejor”, afirmó Gallardo, dejando entrever el espíritu de superación que buscará imprimir en sus dirigidos.

El debut no fue el soñado, pero en la mirada de Gallardo la derrota es solo el primer paso de un camino que, con trabajo y paciencia, puede conducir a una nueva versión de Ecuador. El fútbol, como la vida, ofrece revancha: la próxima, ya tiene fecha y lugar.


 
 

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