El silencio se apoderó de Cihuatlán y de otras localidades costeras de Jalisco: las calles, normalmente bulliciosas, se convirtieron en escenarios desiertos donde solo circulan vehículos de cuerpos de auxilio. Comercios cerrados, ventanas protegidas con tablas y costales, y un aire de expectativa marcan la llegada del huracán Simón, que este domingo activó la alerta máxima en el estado y obligó a suspender clases, transporte público y operaciones en el aeropuerto internacional de Puerto Vallarta.
Simón, un huracán de categoría 4, bordea la costa jalisciense con vientos sostenidos de hasta 250 kilómetros por hora y rachas que superan los 300. Su paso amenaza con lluvias extraordinarias que podrían superar los 300 milímetros en regiones como Costa Sur, Sierra Occidental, Sierra de Amula y Costa Norte. Las autoridades, en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Servicio Meteorológico Nacional, han hecho un llamado urgente a la población para evitar zonas inundadas, no cruzar arroyos y permanecer en lugares seguros.
El éxodo y la espera: familias evacuadas y provisiones agotadas
Desde el viernes, los habitantes y visitantes de Puerto Vallarta y municipios cercanos acudieron masivamente a tiendas y farmacias para abastecerse de agua, alimentos enlatados y productos básicos. El temor a quedar aislados por las lluvias intensas y las posibles inundaciones llevó a muchos a prepararse para varios días sin poder salir de casa. Paralelamente, más de 200 personas de comunidades como El Rebalse y otras 76 de Quimixto y Yelapa fueron evacuadas por la Secretaría de Marina, a petición de la Unidad de Protección Civil de Jalisco. Entre los evacuados se encontraban familias, adultos mayores, visitantes extranjeros y hasta mascotas, todos resguardados en instalaciones navales de Puerto Vallarta.
Puerto Vallarta, aislada: cierre del aeropuerto y suspensión del transporte
El impacto de Simón no solo se siente en la naturaleza, sino también en la movilidad. El aeropuerto internacional de Puerto Vallarta cerró sus puertas desde las 18:00 horas del sábado, con operaciones suspendidas al menos hasta las 08:00 del lunes, dependiendo de la evolución del clima. Las principales líneas de autobuses, como ETN Turistar, Autovías, Rapi2s, Sur de Jalisco y Nuevo Horizonte, suspendieron todas sus corridas hacia destinos de playa en Michoacán, Colima, Nayarit y el litoral jalisciense. Así, la región quedó prácticamente aislada, con banderas rojas ondeando en las playas y la prohibición total de actividades recreativas y marítimas.
Escuelas cerradas y alerta máxima en todo Jalisco
La suspensión de clases en todos los niveles educativos para el lunes es otra medida preventiva adoptada por el gobierno estatal. La decisión busca proteger a estudiantes, docentes y personal administrativo ante la previsión de lluvias aún más intensas al inicio de la semana. Las autoridades insisten en que la prioridad es la seguridad de la población, por lo que piden a todos mantenerse informados y seguir las recomendaciones oficiales.
Un fenómeno que pone a prueba la resiliencia
Mientras el huracán Simón avanza lentamente a lo largo de la costa, la comunidad jalisciense enfrenta la incertidumbre con solidaridad y disciplina. Las imágenes de pueblos vacíos, familias resguardadas y comercios protegidos reflejan la gravedad de la situación, pero también la capacidad de respuesta ante la adversidad. La alerta máxima sigue vigente, y el desenlace de este episodio dependerá de la fuerza de la naturaleza y de la responsabilidad colectiva para proteger vidas y bienes.
















































