La historia de Maribel Guardia e Imelda Tuñón, unidas por el amor y la pérdida de Julián Figueroa, ha dado un giro inesperado y doloroso. La actriz costarricense-mexicana decidió presentar una denuncia penal contra su exnuera, luego de que esta última hiciera públicas declaraciones sobre la administración de medicamentos a Julián, el único hijo de Maribel, fallecido en 2023.
La denuncia, formalizada ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y fechada el 24 de septiembre de 2026, marca un nuevo capítulo en una disputa que trasciende lo legal para instalarse en el centro de la conversación pública. El documento, con sello de recibido, designa a Maribel como “víctima indirecta y ofendida” y señala a Imelda Tuñón —madre de su nieto José Julián— como principal señalada, además de incluir a quien resulte responsable.
Las declaraciones que encendieron la polémica
Todo comenzó cuando Imelda, en el podcast “Mesa Cero”, relató cómo, durante su relación con Julián Figueroa, acudía a su psiquiatra fingiendo síntomas para obtener medicamentos que luego administraba a su pareja. “Le mentí todo el tiempo a la psiquiatra”, confesó Imelda, asegurando que Julián sufría de insomnio y ansiedad, y que los médicos del cantante no querían recetarle ciertos fármacos. Según su testimonio, ella misma gestionaba y entregaba las pastillas para ayudarlo a dormir.
Estas afirmaciones provocaron una reacción inmediata en el entorno de Maribel Guardia. Su equipo legal, ahora encabezado por Alonso Beceiro Vigueras —ex abogado del periodista Gustavo Adolfo Infante—, anunció que se analizarían acciones penales por posibles delitos contra la salud y otras hipótesis legales derivadas de lo dicho por Imelda.
Un duelo familiar que se transforma en batalla legal
La muerte de Julián Figueroa, ocurrida el 9 de abril de 2023 a los 27 años, dejó una herida profunda en ambas familias. El cantante fue hallado sin vida en su habitación, víctima de un infarto agudo al miocardio y fibrilación ventricular, sin rastros de violencia. En los meses siguientes, Maribel e Imelda parecían apoyarse mutuamente en el duelo y en la crianza de José Julián, el pequeño hijo de la pareja.
Sin embargo, a finales de 2024 la relación comenzó a deteriorarse. Imelda dejó la casa de Maribel y, en enero de 2025, la actriz presentó una denuncia que derivó en una disputa por la custodia del menor. Maribel argumentó que buscaba proteger a su nieto, señalando presuntas conductas de riesgo por parte de Imelda, incluyendo un supuesto problema de consumo de sustancias y un incidente en el que, según la versión de la actriz, encontraron a un hombre ebrio y semidesnudo en la vivienda.
Las autoridades otorgaron temporalmente la custodia de José Julián a Maribel, mientras Imelda negó las acusaciones y denunció públicamente que su exsuegra utilizaba al niño para separarla de él, acusándola de ejercer violencia vicaria. El conflicto se extendió también a temas patrimoniales, como la herencia y propiedades de Julián Figueroa.
El papel clave del nuevo abogado y lo que está en juego
La incorporación de Alonso Beceiro al equipo legal de Maribel Guardia añade un matiz relevante. Beceiro, conocido por su experiencia en casos mediáticos, asumió la representación de la actriz tras su salida del entorno legal de Gustavo Adolfo Infante. El documento presentado ante la fiscalía lo nombra como principal abogado junto a un grupo de litigantes particulares, lo que subraya la seriedad y el alcance que Maribel busca dar a la denuncia.
La demanda, según lo revelado, incluye posibles delitos como tráfico ilegal de sustancias controladas y, en una hipótesis más grave, la posible comisión de homicidio, aunque será la autoridad quien determine si existen elementos suficientes para investigar y, eventualmente, proceder penalmente.
Es importante aclarar que la denuncia no implica una declaración de culpabilidad para Imelda Tuñón. El proceso apenas inicia y corresponderá a la fiscalía analizar los hechos y decidir si procede alguna acción penal. Mientras tanto, la batalla legal y mediática entre ambas mujeres sigue escalando, con el bienestar de José Julián y la memoria de Julián Figueroa como telón de fondo.
Una familia dividida ante el escrutinio público
El conflicto entre Maribel Guardia e Imelda Tuñón pone en evidencia la complejidad de las relaciones familiares marcadas por la tragedia y la exposición mediática. Más allá de los tribunales, la disputa refleja el dolor, la desconfianza y la lucha por el legado de Julián Figueroa, un joven artista cuya ausencia sigue resonando en quienes lo amaron.
El desenlace de esta historia aún es incierto. Lo que sí es claro es que, a cada paso, la batalla legal redefine los lazos familiares y expone las heridas abiertas de una familia que, pese a la adversidad, sigue bajo la mirada atenta del público.

















































