El asesinato de un nene de 8 años en Las Heras, Mendoza, provocó conmoción y abrió una investigación que por estas horas intenta responder dos preguntas centrales: quiénes fueron los tres hombres que atacaron a tiros su casa y cuál fue el motivo de la agresión.
El crimen ocurrió el lunes por la noche en Villa Junín. De acuerdo con las primeras averiguaciones, tres hombres llegaron a bordo de un auto rojo y efectuaron numerosos disparos contra una vivienda. Uno de esos proyectiles alcanzó al chico.
Pasadas las 21.15, un llamado al 911 había alertado sobre detonaciones en el lugar. Cuando la Policía llegó, vecinos ya habían trasladado al menor en un vehículo particular hasta el Hospital Ramón Carrillo.
El disparo le provocó una gravísima lesión en la zona de la arteria femoral. Los médicos intentaron estabilizarlo, pero murió como consecuencia de un shock hipovolémico causado por la importante pérdida de sangre.

La búsqueda de los tres hombres que atacaron la casa
Tras la balacera, los atacantes escaparon en el mismo vehículo en el que habían llegado. El dato aportado por los testigos sobre un automóvil rojo se convirtió así en una de las pistas que siguen los investigadores.
Las autoridades analizan cámaras de seguridad, entre ellas las ubicadas en el Acceso Norte, para reconstruir el recorrido del vehículo e intentar identificar a sus ocupantes.
En paralelo, Policía Científica realizó peritajes para determinar desde dónde se efectuaron los disparos, establecer la cantidad de proyectiles utilizados y recuperar elementos que puedan resultar relevantes para la causa.
Después del crimen también se registraron disturbios en Villa Junín, situación que complicó inicialmente las tareas de los especialistas. Personal de Infantería debió intervenir para garantizar el trabajo de los peritos en la escena.
Las amenazas que denunció la familia antes del crimen
Con el avance de la investigación surgió un dato que podría resultar clave para reconstruir las horas anteriores. Según contó la propia familia, los episodios violentos no habrían comenzado con la balacera de la noche.
Valeria, hermana del chico, aseguró en declaraciones a Radio Mitre Mendoza que ese mismo día ya habían sufrido un ataque. “Les intentaron prender fuego la vivienda y a la noche volvieron y se sucedieron los disparos”, relató.
Además, describió la llegada de los agresores: “Cayó un auto con tres tipos. No son de acá”. Y remarcó: “Mi hermano no tiene la culpa de nada”.
María, la mamá del nene, también aseguró que existían amenazas previas. “Nos habían amenazado. Vinieron hombres y mujeres, entraron a mi casa pidiendo cosas. Dijeron que a ellos le habían robado cosas”, sostuvo.
La hipótesis que investiga la Justicia y la respuesta de la familia
Una de las líneas que se encuentra bajo análisis apunta a un posible conflicto relacionado con el narcomenudeo. Sin embargo, hasta el momento esa hipótesis no fue confirmada oficialmente como el móvil del ataque y los investigadores mantienen abiertas otras posibilidades.
La familia, por su parte, negó cualquier relación con el narcotráfico. La madre del chico rechazó esa posibilidad y, tras describir la situación que atravesaron, manifestó su decisión de abandonar el lugar: “Yo me voy a ir del barrio”.






















































