La despedida de Lionel Messi de la Selección argentina también tuvo su capítulo familiar en las redes sociales. A horas de su último partido con la celeste y blanca, disputado este martes en el Monumental, su sobrino Tomás Messi le dedicó una extensa carta en Instagram. El mensaje repasó los títulos, pero también los golpes que atravesó durante ese recorrido.
Tomi, hijo de Matías Messi, uno de los hermanos mayores de Lionel, acompañó sus palabras con una larga serie de fotos de su tío en distintas etapas de su historia con Argentina. La publicación llegó poco después del agradecimiento que el propio Leo compartió el miércoles, cuando reconoció el apoyo de su familia, sus amigos, sus compañeros y los entrenadores que lo acompañaron.

Para empezar, Tomás eligió volver al origen. “29 de junio de 2004. En un amistoso Sub-20 entre Argentina y Paraguay, en el estadio de Argentinos Juniors, empezó tu recorrido con la camiseta celeste y blanca, demostrando desde el primer momento todas tus cualidades con la pelota”, escribió.
El siguiente recuerdo fue el estreno en el equipo mayor, una experiencia que terminó antes de lo esperado. “17 de agosto de 2005. Contra Hungría, en Budapest, hiciste tu debut con la Selección Argentina mayor. No fue un debut lindo ni alegre: sufriste una expulsión y tuviste que abandonar rápidamente la cancha”, recordó.

“Y así empezó tu camino con la Selección, un camino en el que pasaste millones y millones de cosas, buenas y malas”, continuó. Desde allí, enumeró las conquistas que marcaron ese trayecto: “Saliste campeón del Mundial Sub-20 con Argentina, obteniendo tu primer título con la Selección. Después llegó la medalla de oro, dos Copas América, una Finalissima y, como broche de oro, un Mundial bajo el brazo”.
Sin embargo, el tramo más crudo de la carta estuvo dedicado al costo emocional de ese recorrido. Tomi puso en palabras los momentos difíciles que precedieron a las celebraciones y mencionó especialmente lo que significaron puertas adentro.
“Pero detrás de todo eso hubo mucha, pero muchísima mierda que tragar. Varios subcampeonatos, derrotas y tristezas que solo vos y tu familia saben lo que significaron, y que nosotros, como hinchas, también tuvimos que sufrir”, expresó.

Después, vinculó las alegrías con su fe: “Pero Dios quiso que tu historia no terminara así. Quiso que después de tanto sufrimiento llegaran las alegrías, los títulos y el reconocimiento que tanto merecías. Que pudieras mirar atrás y sentirte orgulloso de todo lo que lograste, llevándote no solo todos esos trofeos, sino también el amor inmenso de todo un país”.
En sus palabras convivieron el agradecimiento de un hincha y el cariño de un sobrino. “Gracias por habernos regalado tantas alegrías, tantas gambetas, tantos goles y tantos momentos que van a quedar guardados para siempre en nuestros corazones. No existen palabras ni elogios suficientes para agradecerte todo lo que hiciste por nosotros”, sostuvo.
El cierre llevó el mensaje al terreno más personal. “Te amo con toda el alma. Hoy cerrás una de las tantas puertas que pudiste abrir a lo largo de tu vida, pero dejás detrás una historia que jamás se va a olvidar”, le dedicó.
Antes de despedirse, Tomás dejó un deseo para la etapa que sigue: “Sé feliz, disfrutá de cada minuto de fútbol que te queda y seguí haciendo lo que más amás hasta que llegue el momento del final”.
La última línea reunió las distintas maneras de nombrar a quien había protagonizado cada una de esas imágenes: el familiar, el futbolista y el hombre detrás de la camiseta. “GRACIAS, TÍO. GRACIAS, LEO. GRACIAS, LIONEL ANDRÉS MESSI”, concluyó.























































