El fabricante chino Xiaomi volvió a llamar la atención de la industria automotriz con una prueba poco común: su Xiaomi YU7 GT completó una vuelta al famoso circuito de Nürburgring sin conductor. El SUV eléctrico registró un tiempo de 10m29s483 en el famoso trazado alemán, conocido como el Infierno Verde por su nivel de exigencia.

La marca no buscó batir los récords tradicionales de velocidad, sino demostrar el avance de su tecnología de conducción autónoma. El dato es importante porque Nürburgring no es una pista sencilla: tiene más de 20 kilómetros, curvas ciegas, desniveles y sectores donde incluso pilotos experimentados pueden cometer errores.
Este registro logrado por el Xiaomi YU7 GT que se condujo solo quedó aproximadamente tres minutos por encima del registro que el mismo modelo había conseguido con un piloto profesional a principio de año.
La diferencia con una vuelta conducida por un humano deja claro que la prioridad no fue buscar el tiempo absoluto más rápido, sino demostrar la capacidad del sistema de conducción autónoma para completar una vuelta completa en un escenario de altísima exigencia.
El YU7 GT cuenta con dos motores eléctricos y una potencia equivalente a 1.003 caballos, además de una aceleración de 0 a 100 km/h en 2,92 segundos. Sin embargo, durante la vuelta autónoma no aprovechó todo su potencial. En buena parte del recorrido circuló por debajo de los 150 km/h y alcanzó unos 210 km/h en la recta más larga.
Ese detalle muestra cuál fue el verdadero objetivo del intento: probar control, precisión y capacidad de lectura del entorno, más que velocidad pura. Para Xiaomi, el récord funciona como una señal de ambición. La compañía, conocida originalmente por sus celulares y productos tecnológicos, quiere consolidarse como un jugador fuerte dentro del mercado de autos eléctricos.

La vuelta autónoma del YU7 GT también marca un cambio en la forma de medir el rendimiento. Antes, Nürburgring era territorio de motores, frenos y pilotos al límite. Ahora también empieza a ser un laboratorio para sensores, software e inteligencia artificial.
El Xiaomi YU7 GT no demuestra que los autos autónomos ya puedan reemplazar a un piloto, pero sí deja claro que la tecnología avanza rápido. Y que China quiere ser protagonista no solo en autos eléctricos, sino también en la próxima etapa de la movilidad inteligente.


