Quien recorra la avenida 9 de Julio de Belén de Escobar puede encontrarse con una imagen que, por unos segundos, resulta familiar. En medio de un bulevar parquizado se levanta un pequeño obelisco que inevitablemente remite a uno de los monumentos más reconocibles de la Argentina.
Pero no estamos en el centro porteño ni hay rastros de la avenida Corrientes alrededor. Revista GENTE viajó hasta Escobar y llegó a la altura del 48 de la 9 de Julio para conocer esta curiosa versión en miniatura del famoso Obelisco de Buenos Aires.
El monumento se encuentra en una zona principalmente residencial y, lejos del movimiento permanente que rodea a su par porteño, permanece integrado al paisaje cotidiano del barrio. Según la información turística disponible sobre el partido, el bulevar fue inaugurado el 26 de noviembre de 1996, por lo que está próximo a cumplir tres décadas.

Foto: Diego García.
La coincidencia de nombres hace todavía más particular la postal. Al igual que sucede en la Ciudad de Buenos Aires, el monumento de Escobar se encuentra sobre una avenida 9 de Julio. Sin embargo, alrededor de su construcción existe un pequeño misterio. Hay muy poca información pública sobre sus dimensiones, su autor o los detalles que llevaron a elegir una réplica del símbolo porteño como parte del diseño del paseo.
Durante su visita, GENTE consultó a vecinos de la zona para intentar reconstruir parte de esa historia. Si bien varios confirmaron que el monumento lleva allí muchísimos años y forma parte habitual del paisaje, tampoco pudieron aportar demasiados detalles sobre su origen.

Las grandes diferencias con el Obelisco de Buenos Aires
El Obelisco porteño fue diseñado por el arquitecto Alberto Prebisch e inaugurado el 23 de mayo de 1936 para conmemorar los 400 años de la primera fundación de Buenos Aires. Tiene 67,5 metros de altura y se encuentra en la Plaza de la República, en la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de Julio.
Con el paso de las décadas se transformó no sólo en uno de los principales símbolos arquitectónicos de Buenos Aires, sino también en un histórico punto de encuentro para celebraciones populares, manifestaciones y acontecimientos deportivos.

Y esa es otra de las grandes diferencias con su pequeña versión escobarense. Según pudo conocer GENTE durante su recorrida, los vecinos no suelen congregarse alrededor del mini Obelisco cuando hay un festejo importante, como puede ocurrir después de un triunfo de la Selección Argentina. Para esas ocasiones, el punto de encuentro local suele ser la plaza principal de la ciudad.
Tampoco es posible comparar las dimensiones de ambos: mientras que conocemos con precisión los 67,5 metros del porteño, no hay información oficial disponible sobre la altura del monumento de Escobar.
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